Planta situada en Guissona (Lérida), cuyo modelo se replicará en la nueva factoría de Épila (Zaragoza)
Planta situada en Guissona (Lérida), cuyo modelo se replicará en la nueva factoría de Épila (Zaragoza)
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Activada la expropiación de 135 hectáreas para la macrofábrica de Bonárea en Épila

Tras meses de trámites previos, el Gobierno aragonés ha puesto en marcha el plan de ocupación de tierras

ZaragozaActualizado:

El Gobierno aragonés ha activado la expropiación forzosa de los terrenos privados de Épila (Zaragoza) que se pondrán a disposición del gigante agroalimentario catalán Guissona. Serán unas 135 hectáreas, que el Ejecutivo regional expropiará por un precio máximo de un euros el metro cuadrado, y que se sumarán a las alrededor de 90 hectáreas que ya ha facilitado el Ayuntamiento de Épila a Guissona mediante la fórmula de la permuta.

Esta localidad zaragozana pasará a contar con una gran plataforma agroindustrial que ocupará 225 hectáreas en total, en cuyo ámbito se enclavará la planta de Guissona que abastecerá a su red de tiendas Bonárea, en el marco de los planes de expansión de la compañía. Se trata de una zona que se extenderá al pie de la Autovía A-2, Madrid-Zaragoza.

A las tierras permutadas entre el Ayuntamiento y Guissona -el grupo cooperativo leridano tenía tierras en otra zona de Épila- se le unirán ahora las alrededor de 135 hectáreas de tierras privadas que van a ser expropiadas por el Gobierno aragonés. Se prevé que esas expropiaciones se empiecen a formalizar en las próximas semanas, aunque el trámite se prolongará durante varios meses.

Durante el presente año se han realizado los trámites administrativos y, una vez culminados, se activa la expropiación. Las condiciones acaban de ser fijadas por el Gobierno aragonés y están a disposición de los interesados tanto en el Ayuntamiento de Épila como en la Secretaría General Técnica de la Consejería de Vertebración del Territorio del Gobierno aragonés.

En abril se aprobó una primera lista de fincas a expropiar, que luego se ha visto modificada tanto por las alegaciones presentadas por algunos propietarios, como por reajustes sobre el plano que ha realizado la Administración autonómica de acuerdo con las necesidades de Guissona.

El objetivo es completar las expropiaciones con la mayor rapidez posible, ya que el grupo agroalimentario leridano se ha marcado como objetivo que la gran fábrica que va a construir en Épila esté operativa a primeros del año 2020. Será un complejo gigantesco, para el que se reservan 180 hectáreas y que contará con múltiples líneas de producción: desde bollería y panadería, a mataderos, zonas de procesados cárnicos, áreas de fabricación de piensos, de elaboración de platos precocinados e instalaciones auxiliares y de logística.

Guissona prevé crear con esta nueva fábrica alrededor de 4.000 nuevos puestos de trabajo. La planta ha sido concebida en el marco del plan de expansión de la red de tiendas Bonárea. Desde Épila se abastecerán los establecimientos comerciales del grupo Guissona de buena parte de España.

De las 225 hectáreas que abarcará el nuevo complejo agroindustrial de Épila, unas 180 las ocupará la planta de Guissona.

El objetivo que se han marcado las autoridades es licitar los primeros trabajos de urbanización de terrenos durante la próxima primavera, para poner los suelos a disposición de Guissona en los plazos conveniados y que, tal y como está previsto, a principios de 2020 pueda estar operativa la nueva factoría de ese grupo empresarial.