Los bulos sanitarios de la izquierda se derrumban: de 'la teta de Anabel' a la cocinera 'médica'
La campaña contra la actuación del SAS en el fallo de los cribados queda al descubierto. El archivo de la Fiscalía pone al descubierto la instrumentalización política de Amama, de la izquierda andaluza y hasta de Pedro Sánchez
La Fiscalía archiva la denuncia de Amama sobre el falso borrado de las mamografías contra el SAS
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Iniciar sesiónEl demoledor decreto de archivo firmado por la Fiscalía de Sevilla sobre el falso borrado de las mamografías del SAS no sólo da la razón a la Junta y deja claro que no hubo ninguna manipulación de pruebas y diagnósticos, sino que pone de ... manifiesto la gran campaña orquestada por la oposición para hacer daño a la sanidad pública andaluza y, en definitiva, para romper la estabilidad del Ejecutivo de Juanma Moreno.
De hecho, desde que se conoció el fallo en el programa del cribado del cáncer de mama en Andalucía, ni a la oposición ni a la asociación denunciante, Amama, les ha valido ninguna de las medidas puestas en marcha para atajar la crisis. Ni las dimisiones y ceses, ni el plan de choque, ni el que se hayan hecho las pruebas que tenían pendientes a las más de 2.000 afectadas o el pleno monográfico sobre sanidad que se celebró en el Parlamento por iniciativa del PP y al que la izquierda (que llevaba más de dos años pidiéndolo) se opuso. Nada satisfacía a la oposición.
Por contra, tanto el PSOE como los grupos de la izquierda radical, Por Andalucía y Adelante, se opusieron y cuestionaron todas estas medidas. No lo consideraban suficiente. La denuncia de Amama fue magnificada y aprovechada para convocar varias manifestaciones. Hasta tres veces ha acudido la asociación que preside Ángela Claverol, apoyada por la izquierda y los sindicatos o las Mareas Blancas a las puertas de San Telmo. Y el bulo y la manipulación del asunto han seguido creciendo a la vez que la izquierda les daba alas.
Han sido llamadas
Ha sido un tema que ha valido no sólo a la candidata del PSOE y vicepresidenta del Gobierno, María Jesús Montero, para arremeter contra el Gobierno de Juanma Moreno, sino también hasta al propio presidente del Gobierno, quien también lo compró.
De hecho, Pedro Sánchez, acorralado por los casos de corrupción a su alrededor, sacó a relucir el tema en el Congreso de los Diputados. Lo utilizó incluso para elevar el tono y pedir responsabilidades por ello al presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, y hacerle la oposición a Juanma Moreno desde Madrid, lo que provocó la reacción del propio presidente de la Junta, que invitó a Sánchez a debatir con él en el Parlamento andaluz.
La politización que hizo Amama, que admitió que no eran 4.000 casos sino llamadas, queda retratada con el decreto del fiscal
Claverol se mostró siempre reacia a reunirse con el recién nombrado consejero de Sanidad, que desde el primer momento quiso hablar con las mujeres afectadas por los fallos. Y no ocultó sus preferencias. Pese a asegurar que sus reivindicaciones no eran políticas, la presidenta de Amama admitía que notaba «una sensibilidad especial» de la socialista María Jesús Montero, con la que se había reunido también (al igual que con la ministra Mónica García).
El falso borrado y la manipulación
Era inexplicable la actitud de Claverol, que hace sólo unos días y pese a que todas las mujeres que fueron víctimas de los errores han sido llamadas, seguía atacando a la Junta asegurando que la comisión que se creó (con representantes técnicos de todos los niveles) había sido «un paripé» y que «no veía resultados».
En cada intervención pública que ha tenido la presidenta de Amama ha apuntado siempre a la Consejería de Sanidad, intentando sembrar las dudas sobre el funcionamiento de un programa que, como destacan desde el SAS, salva miles de vidas. Pero la cuestión ha ido 'in crescendo' desde hace más de un mes. Y uno de los puntos álgidos fue la denuncia de Amama de una supuesta manipulación de las mamografías.
La oposición exhibió 'la teta de Anabel', una mamografía falsamente manipulada. La justicia asegura que no era verdad
La denuncia suponía subir un peldaño más y acusar a Sanidad e incluso a los profesionales del SAS de haber cambiado pruebas de forma intencionada. De nada sirvió que el consejero Antonio Sanz lo negara rotundamente. La oposición se enganchó al bulo para exprimirlo como ariete contra Juanma Moreno. Nada que ver con la realidad, como ha dictaminado el ministerio público.
El decreto de la Fiscalía de Sevilla, adelantado por ABC, deja muy claro que no hay indicios de ninguno de los delitos que se denunciaron. No hay descubrimiento o revelación de secretos, como denunciaron Amama y el Defensor del Paciente y ahora ha quedado archivado. En este sentido, el ministerio público aclara en su decreto de archivo que hubo una «avalancha de peticiones» tras conocerse el fallo del programa del cribado que provocó que el sistema dejara de funcionar con normalidad por la saturación.
El colmo de esa manipulación se produjo en el Parlamento, donde la portavoz de Por Andalucía, Inma Nieto, llegó a exhibir una mamografía, 'La teta de Anabel'. Según dijo, estaba supuestamente manipulada. Fue todo un 'show' el de la diputada exhibiendo esa prueba en la cámara que finalmente ha quedado desmontado. No hubo manipulación alguna, según ha decretado la Fiscalía de Sevilla. Luego, la propia dueña de esa mamografía también estuvo en la tribuna del Parlamento, invitada por la izquierda. Y desde allí gritó al presidente andaluz, acusándole de haberle «arruinado la vida» pese a que ella le había votado.
La postura de Amama también es digna de análisis. Durante estas semanas no se ha cansado de insistir en el supuesto caos que había en el SAS y en que las mujeres seguían acudiendo a la asociación, aprovechando la delicada situación de esas mujeres con cáncer para su campaña. Ángela Claverol insistió en que las cifras de la Junta no eran ciertas y que no eran 2.000 sino 4.000 las mujeres víctimas de esos errores. Sin embargo, cuando la Consejería de Sanidad le apremió para que les diera los datos de esa mujeres para llamarlas y hacerles las pruebas, Amama tuvo que dar marcha atrás. Y reconocer que no eran 4.000 mujeres, sino llamadas de «consultas técnicas» que habían recibido. Alegaba que ellas no hacen estadísticas. Otra manipulación más.
Esa no fue la única. La más histriónica, esa escena en la que una administrativa del hospital Virgen del Rocío, María del Mar Suárez, salió en TVE y fue identificada como «médica» y «personal sanitario» para hablar de la crisis de los cribados del cáncer de mama en Andalucía. El testimonio de esa falsa sanitaria a la que se dio crédito en la televisión pública era en realidad el de una cocinera y administrativa que está liberada como sindicalista de UGT y que, obviamente, dio una opinión más que sesgada de lo que estaba pasando en la sanidad pública. Un cúmulo de bulos que acaba con un contundente decreto del fiscal. Todo era mentira.
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