La Fundación Ricardo Delgado Vizcaíno dio comienzo ayer a las Jornadas de Otoño, que en esta edición se detienen en ejes temáticos como las tensiones y equilibrios militares en la actualidad, la justicia y la política. Las jornadas fueron inauguradas por el presidente ... de la Fundación, Santiago Muñoz Machado, el presidente de Covap, Ricardo Delgado Vizcaíno y el alcalde de Pozoblanco, Santiago Cabello. Un espacio donde se ha puesto en valor el componente cultural de estas jornadas a nivel regional, pero también nacional, por la calidad de los ponentes que han ido participando a lo largo de los años. Además, se ha resaltado la consolidación de una fundación que en 2026 celebrará su trigésimo aniversario.
La primera de las intervenciones corrió a cargo de Miguel Ballenilla y García de Gamarra, teniente general del Ejército de Tierra y director del Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional (Ceseden) que disertó sobre el contexto geopolítico global estableciendo los ejes de un escenario que distan del mundo saliente de la II Guerra Mundial.
El teniente general del Ejército de Tierra defendió que las normas salientes del conflicto bélico de 1945 son un referente pero no son válidas ante los cambios experimentados y dibujó un tablero que ha pasado de ser bipolar (EE.UU.-URSS) a uno «policéntrico con el gigante americano compitiendo con Rusia, pero también con la emergente China y con otros países cuya fidelidad fluctúa en función de sus intereses». En este contexto, también abordó el papel de una Europa que ha quedado «desplazada del centro del mundo y que tras años sin invertir en defensa, tiene que hacerlo».
Riesgos para la UE
Precisamente el papel de Europa fue diseccionado por el Jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra, el general Amador Enseñat y Berea, que centró su conferencia en la seguridad y defensa de la Unión Europea ante el nuevo contexto geopolítico. Enseñat defendió que «no podemos ser elementos pasivos» ante el nuevo orden mundial y resaltó que «la suerte de Ucrania es en gran parte la suerte de Europa», señalando los actuales conflictos bélicos.
Un continente al que señaló en deterioro por su entorno geográfico, por las amenazas cada vez más interconectadas y por los desafíos estratégicos que requieren respuestas ante Rusia y China. Por otra parte, el ponente analizó la reducción de los presupuestos de defensa, del personal de las Fuerzas Armadas, de armamento y material e incluso de las reservas estratégicas y, por tanto, de la industria de defensa, consecuencia todo ello de los «dividendos de la paz».
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