Voces del PSE piden una moción de censura en la Diputación General de Guipúzcoa
Martín Garitano, en una imagen de archivo - EFE

Voces del PSE piden una moción de censura en la Diputación General de Guipúzcoa

El PP lo apoya, pero el PNV, clave para la operación, se limita a reclamar a Garitano que aclare sus palabras

MADRID Actualizado:

Al diputado general de Guipúzcoa, Martín Garitano, puede salirle cara su escalada verbal justificatoria de ETA durante los últimos días y, en particular, la afirmación, el pasado viernes, de que las víctimas en Cataluña «fueron más que un grave error» y merecen un «respeto especial» de la izquierda abertzale. No solo la Fiscalía de la Audiencia Nacional anunció ayer que está «vigilando» sus pasos, sino que dirigentes del PSE comenzaron a movilizarse para sacarle del poder uniendo sus votos a los de PP y PNV en una hipotética moción de censura. El PP, por boca de Soraya Saenz de Santamaría, ya se ha declarado totalmente dispuesto, así que la llave la tendrían los 14 junteros del PNV (ver recuadro de la derecha), los únicos que pueden permitir ese desalojo. De momento, se han limitado a pedir que Garitano explique «urgentemente» sus palabras ante las Juntas Generales de Guipúzcoa.

Horas antes, el presidente del Senado, Javier Rojo, había abierto el debate amenazado a Garitano con una moción de censura. Menos drástico, el portavoz del PSE, José Antonio Pastor, se limitó a comentar que «disculpar o lamentar los atentados de ETA en Cataluña exclusivamente es tanto como justificarlos en el resto del país». Pastor añadió que Garitano «se equivoca mucho de papel» y está por ello «enfadando, cabreando y decepcionando a decenas de miles de guipuzcoanos que esperan de su máximo representante institucional algo muy distinto de lo que está haciendo».

El lendakari, Patxi López, tampoco siguió la estela de Rojo. Dejó en su blog el comentario de que los dirigentes de Bildu parecen «demócratas a media jornada», porque «no han abandonado aún de forma definitiva su lado oscuro» y se niegan a pedir con claridad la disolución de ETA. «Cada vez que se consideran fuera de la exigencia de legalidad o de la presión ciudadana, vuelven a buscar amparo en el poder oculto de otros tiempos, como si fueran incapaces de valerse por sí mismos sin la autorización y el apoyo de la vieja violencia que ha sido el elemento unificador más fuerte que han tenido». Con sus palabras, concluyó López, Garitano «abandonó de forma radical todos los valores democráticos, para lanzar exabruptos arrogantes e hirientes» que parecían totalmente superados. Alfredo Pérez Rubalcaba tampoco quiso abonar la tesis de la moción de censura. Se sumó al comentario hecho el domingo por el consejero de Interior vasco, Rodolfo Ares, cuando calificó de «intolerables y obscenas» las manifestaciones del diputado general de Guipúzcoa.

Quien sí siguió la estela de Rojo fue el viceconsejero vasco de Transportes y portavoz socialista en el Ayuntamiento de San Sebastián, Ernesto Gasco. Defendió la consecución de un «acuerdo global» entre socialistas, PP y PNV para gobernar las instituciones guipuzcoanas «desde el sentido común».

Bildu le apoya

Pero no todo fueron críticas a Garitano. Desde Bildu, la abogada Jone Goirizelaia salió en su defensa con el argumento de que se está creando una «polémica» en torno a las víctimas del terrorismo por parte del PP, que quiere utilizar esa cuestión para «justificar su inmovilismo». Durante una entrevista con la emisora Onda Vasca, Goirizelaia pidió a los populares que «se olviden del pasado» e insistió en que las personas que forman parte de las candidaturas de Bildu hicieron suyo el acuerdo de Gernika donde, dijo, «se recoge expresamente, sin ningún tipo de paliativo de ninguna clase, que van a trabajar por el reconocimiento de todas las víctimas, sin distinciones y sin clases».

A la abogada de la izquierda abertzale le parece «muy grave» que «se esté utilizando el sufrimiento de las víctimas de manera política», al tiempo que indicó que «el sufrimiento ha sido importante para todo el mundo», incluídos los presos de ETA y sus familiares.