El triunfo de Picardo en Gibraltar abre una nueva etapa en la relación con España

El triunfo de Picardo en Gibraltar abre una nueva etapa en la relación con España

El líder laborista desbanca del poder, tras casi 16 años, a Peter Caruana

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MADRID

La victoria de Fabián Picardo, líder de la coalición socialista-laborista con los liberales (GSLP/LP) en las elecciones celebradas el jueves en Gibraltar y cuyos resultados se conocieron la madrugada pasada, abre una nueva etapa en las relaciones con España. Picardo obtuvo el 48,88 por ciento de los votos frente al 46,76 por ciento alcanzado por el actual ministro principal, Peter Caruana, un escaso margen con el que obtiene 10 de los escaños del Parlamento gibraltareño frente a los siete de los socialdemócratas del GSD.

Picardo tomó posesión ayer mismo de su despacho en el número 6 de Convent Place y su triunfo pone fin a casi dieciséis años de Gobierno de Caruana. Además, representa también un cambio generacional, porque, junto con Picardo, de 39 años, han sido los candidatos más jóvenes los que han obtenido mejores resultados.

Proceso de diálogo

Aunque la cuestión de las relaciones con España no ha estado especialmente presente en la campaña electoral, centrada más bien en asuntos internos de la colonia británica, todo apunta a que se abrirá un nuevo proceso de diálogo, al coincidir el relevo con el cambio de Gobierno en Madrid. Eso sí, no parece que para el futuro Ejecutivo de Mariano Rajoy, que tendrá que dedicar sus mayores esfuerzos a combatir la crisis económica, la cuestión gibraltareña vaya a ser un asunto prioritario.

Picardo apostó durante la campaña por el mantenimiento del Foro Trilateral de Diálogo impulsado por el ex ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, y en el que los gibraltareños lograron situarse en pie de igualdad con británicos y españoles en asuntos relacionados con la cooperación. El Foro, sin embargo, se encuentra en una vía muerta, después de que Caruana tratara de incluir el debate sobre la soberanía de las aguas que rodean el Peñón en las discusiones para mejorar la colaboración entre la Guardia Civil y la Policía gibraltareña en la bahía de Algeciras.

El PP ya ha anunciado que considera que el Foro se puede dar por finiquitado, aunque ayer el alcalde de Algeciras y diputado del PP, José Ignacio Landaluce, tras felicitar a Picardo por su victoria, ofreció, en declaraciones a Efe, abrir una nueva etapa en las relaciones, basada en el diálogo y la cooperación. Eso sí, Landaluce advirtió de que el PP quiere reanudar las negociaciones sobre soberanía establecidas en el Proceso de Bruselas de 1984, para tratar de llegar a un acuerdo sobre el dominio de la colonia bajo la fórmula «dos banderas, tres voces», permitiendo a Gibraltar participar en los debates, pero sin poder de decisión.

Las ideas de Picardo

A lo largo de su campaña electoral, cuando ha sido preguntado por las relaciones con España, Picardo ha hecho hincapié en que precisamente ahí se encontraba una de las principales diferencias con respecto a Peter Caruana. Picardo le acusa de actuar de manera contradictoria y de no haber mandado un «mensaje claro» a España sobre su soberanía.

De manera especial, Picardo criticó al hasta ahora ministro principal por haber dejado que el Gobierno español le metiera «claramente un gol» cuando consiguió que la Unión Europea incluyera como Lugar de Interés Comunitario de protección medioambiental las aguas que rodean el Peñón y que los gibraltareños y el Reino Unido reivindican como propias.

Picardo también se opuso a la idea apuntada por Caruana de ir a una solución similar a la de Andorra y prometió a sus electores que «nunca habrá ningún acuerdo con España que haga concesiones sobre el aeropuerto o ninguna otra parte del territorio gibraltareño en tierra, mar o aire».