Los socialistas vascos se alinean con los siete jueces partidarios de legalizar Sortu

Urkullu sostiene que sin el apoyo del PNV a Zapatero, Batasuna no habría dado «pasos» para alejarse de ETA

ITZIAR REYERO
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BILBAO

Llevaba semanas reclamando al PP y a los nacionalistas vascos que no introdujeran «interferencias» en el proceso judicial contra Sortu, pero ayer el portavoz del PSE, José Antonio Pastor, se traicionó a sí mismo y se posicionó claramente a favor de su legalización. Y lo hizo desde la tribuna del Parlamento Vasco, justo el día en que la nueva marca de Batasuna recurría ante el Supremo. Según admitió Pastor sin remilgos, los socialistas vascos «probablemente compartamos más» el criterio de los siete magistrados del Supremo discrepantes con la no inscripción de Sortu en el Registro de Partidos, que el de los nueve que prohibieron su legalización. No importa que la mayoría de la «Sala del 61» del Supremo entienda que ETA ha «gestado»y tutelado la creación del enésimo partido. El PSE se quitó por fin ayer la careta de neutral y se alineó con los que piden su legalización, para deleite de su presidente, Jesús Eguiguren, quien siguió la intervención de su portavoz desde su escaño en la Cámara de Vitoria.

Pastor realizó estas afirmaciones durante el debate de una moción en la que el PNV instaba al Ejecutivo Vasco y al lendakari, Patxi López, a pronunciarse a favor de que Sortu pueda estar en las urnas el 22 de mayo. Una iniciativa que, por cierto, defendió en su día el PSE, pero que tuvo que recular tras manifestarle su socio parlamentario, el PP, su malestar. Finalmente, la moción no salió adelante. Como tampoco prosperó una resolución apoyada por PP y UPyD que exigía a la «izquierda abertzale» la condena de «la historia criminal de ETA» para ser legal. En este caso, el PSE se abstuvo.

Sin embargo, los populares no afearon en exceso la actitud de sus socios parlamentarios y ni siquiera se refirieron a las palabras de Pastor favorables al voto particular de los jueces del Supremo. El portavoz del PP vasco, Leopoldo Barreda, se limitó a recordar al PSE la necesidad de «mantenerse en la exigencia democrática, la aplicación de la ley, el esfuerzo en la investigación del plan A, B y C que algunos tengan para colarse en las elecciones».

Por su parte, el presidente del PNV, Iñigo Urkullu, dijo ayer en Bilbao que si su partido no hubiera apoyado los Presupuestos de Zapatero, posiblemente se hubieran celebrado elecciones anticipadas y Batasuna no habría dado «pasos» para desmarcarse de ETA, como a su juicio ha hecho. Tras defender su pacto con el PSOE, Urkullu desveló que tras las últimas elecciones autonómicas, él mismo telefoneó a Zapatero para preguntar si se podría negociar un pacto con el PSE para conformar el Gobierno vasco, pero «Zapatero no aceptó».