El Rey sancionó la segunda reforma de la Constitución

El acto, sobrio y breve, se celebró ante los representantes de los tres poderes del Estado

ALMUDENA MARTÍNEZ-FORNÉS
MADRID Actualizado:

Su Majestad el Rey, acompañado por la Reina, sancionó ayer la segunda reforma de la Constitución en una sobria y solemne ceremonia que se celebró en el Salón de Audiencias del Palacio de La Zarzuela ante los representantes de los tres poderes del Estado. El acto, que apenas duró unos minutos, comenzó con la lectura de un documento, firmado por los presidentes de las Cámaras, en el que se comunica al Monarca que se han superado y cumplido todos los trámites exigidos para la reforma del artículo 135 de la Constitución, por lo que se procedía a su sanción.

El texto recuerda que dicha reforma fue aprobada por el Congreso el 2 de septiembre y por el Senado el 7 de septiembre y especifica que no ha sido necesario someterla a referéndum, al no haberse reunido en las Cámaras el número de firmas exigido para ello. Leyó este documento el jefe de Protocolo de la Casa del Rey, Alfonso Sanz Portolés, que el próximo viernes asumirá el cargo de secretario general. Tras la lectura, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, refrendó el texto de la reforma y, a continuación, lo sancionó Don Juan Carlos.

Al acto asistieron los presidentes del Congreso, José Bono; del Senado, Javier Rojo; del Tribunal Constitucional, Pascual Sala, y del Tribunal Supremo y el Consejo General del Poder Judicial, Carlos Dívar. Con todos ellos, los Reyes y Zapatero posaron ante la Prensa para recordar con esa imagen la segunda reforma de la Constitución en sus casi 34 años de existencia. A la ceremonia también asistieron el jefe de la Casa del Rey, Alberto Aza; el secretario general, Ricardo Díez-Hochleitner, y el jefe del Cuarto Militar, Antonio de la Corte.

Don Juan Carlos, que aún está convaleciente de la operación del talón de Aquiles del pasado día 5, asistió al acto con una muleta y una férula con tacón en el pie izquierdo, que llevaba cubierta por un calcetín negro.

Tras la sanción, el texto original fue remitido al Congreso para su archivo y custodia, al igual que ocurre con todas las leyes, y la nueva redacción del artículo 135 de la Constitución fue publicada horas después de ser refrendada en el Boletín Oficial del Estado, para que entrara en vigor inmediatamente. Aunque el Rey y el presidente del Gobierno estamparon sus firmas en un único ejemplar escrito en castellano, la publicación en el BOE incluye cuatro anexos con su traducción a las lenguas catalana, vasca, gallega y valenciana.

La reforma del artículo 135, que tiene como objetivo garantizar la estabilidad presupuestaria de las Administraciones públicas, fue aprobada por el Congreso con 316 votos a favor (PP, PSOE y UPN), cinco en contra (dos del PSOE, dos de CC y uno de UPyD) y 29 ausencias (IU, PNV, ERC, ICV, BNG y NaBai).

La primera reforma de la Constitución, que fue sancionada el 27 de agosto de 1992, fue aprobada por las Cortes por unanimidad y consistió en introducir dos palabras («y pasivo») en el artículo 13.2 con el fin de permitir que los ciudadanos de la CE residentes en España pudieran ser no sólo electores sino también elegidos en las elecciones municipales. Así se daba cumplimiento al Tratado de Maastricht. Ningún grupo parlamentario solicitó entonces que se celebrara una consulta popular.