EL CANDIDATO Y EL LENDAKARI LLORAN EN EL PAÍS VASCO

Rubalcaba: «Ya nadie tiene que mirar bajo su coche»

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SAN SEBASTIAN

Alfredo Pérez Rubalcaba protagonizó ayer un emotivo acto con el lendakari, Patxi López, en el Kursaal de San Sebastián ante un millar de cargos del PSE en el que dijo que «ya nadie tiene que mirar hacia atrás o debajo de su coche», en alusión al miedo con el que durante tantos años han vivido las víctimas del terrorismo de ETA. «Ahora les hemos quitado las bombas, ya partir de hoy tenemos que quitarles los votos con la fuerza de la democracia», dijo el candidato socialista, sumamente emocionado. Cuando entró en Kursaal se abrazó a la viuda de Isaías Carrasco y se le vio llorar al abrazar al vicesecretario general del PSE, Rodolfo Ares. Este fue aplaudido por la militancia, pero la ovación de gala se la llevó el presidente del PSE, Jesús Eguiguren.

Odón Elorza, el ex alcalde donostiarra, fue el primero en intervenir portado un foulard blanco que le regaló hace quince años el Dalai Lama. Coincidió con el lendakari y con el candidato en que «no se le debe nada a nadie». El candidato ha agradecido su labor a los socialistas vascos durante 40 años de persecución por parte de ETA y añadió que si algo ha hecho él «para contribuir a esta emoción», da «por buena» toda su carrera política.

Ha advertido a la izquierda abertzale que «ni va a escribir la historia de los años del horror ni la historia del final de los años del horror» porque «no tiene absolutamente ningún derecho para ello». Por su parte, Patxi López señaló que «dos gobiernos socialistas hemos luchado mano a mano, codo con codo, para lograr esta fiesta de la libertad. Tenemos las mangas hechas jirones de tanto remangarnos y ha merecido la pena. Por eso quiero aprovechar este acto para dar las gracias a Rodríguez Zapatero», destacó.

Por su parte, Alfonso Guerra, dijo ayer en Sevilla que «no hay nada que negociar con ETA», solo «aplicar la ley» para se cumplan las condenas y las víctimas sean resarcidas.