Rubalcaba cuestiona ahora la legitimidad del TC
El candidato Pérez Rubalcaba, ayer, en Barcelona

Rubalcaba cuestiona ahora la legitimidad del TC

El candidato socialista cree que el Estatuto catalán ratificado en las urnas está por encima del Tribunal Constitucional, y promete reformas

BARCELONA Actualizado:

«No puede volver a pasar que el pueblo vote y después un tribunal lo corrija». Alfredo Pérez Rubalcaba se sumó ayer, inesperadamente, a las tesis defendidas por Pasqual Maragall, y el ala más catalanista del PSC, amén de CiU, ERC o ICV, para denostar la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto catalán de 2006. No entró en el fondo de la sentencia, simplemente descartó la legitimidad del Alto Tribunal para enmendar un texto sancionado ya por un referéndum. En otras palabras, dio la razón a quienes se niegan a cumplir las sentencias del Supremo basadas en esa doctrina porque no reconocen la legitimidad del Constitucional en este ámbito. Como las sentencias sobre el modelo de inmersión lingüística y su aplicación en las aulas catalanas, que el candidato a la presidencia había defendido el día anterior en la Fiesta de la Rosa del PSC.

El PSOE ve la derrota cada vez más cerca y ahora recuerda, con nostalgia, el millón y medio de votos y los 25 diputados conseguidos hace cuatro años en esta comunidad. Por eso, Rubalcaba ha aterrizado este fin de semana en Barcelona dispuesto a todo. Si hace ocho años hubo que prometer la reforma del Estatuto, ahora le ha llegado la hora a la reforma de la Constitución.

En este contexto, el socialista no tuvo empacho en dar la razón a quienes desde Cataluña han deslegitimado la sentencia del TC y concluyó que «habrá que cambiar leyes» para que esta situación no se repita. «Está mal hecho y tenemos que corregirlo», apuntó, aunque descartó la recuperación del recurso previo de inconstitucionalidad, que el PP reclamó para llevar la reforma estatutaria catalana ante el TC antes de que fuera aprobada por las Cortes. Rubalcaba no concretó su propuesta, pero señaló que se restringiría a textos votados en referéndum.

El candidato socialista insistió una y otra vez en la responsabilidad de Rajoy y el PP en el fracaso de la reforma estatutaria y acusó a su rival de «no dar la cara en Cataluña» sobre esta cuestión. Rajoy «sabe que nunca va a dar el concierto económico a Cataluña», añadió en referencia a la última visita del líder del PP a Barcelona, en la que el presidenciable se declaró dispuesto a «escuchar» las reivindicaciones de CiU en este sentido.

Reforma del Senado

Rubalcaba defendió además abrir el melón de la reforma constitucional para abordar la redefinición del Senado y aseguró que «si el PP quiere» esta reforma se puede abordar ya. «Es imprescindible», añadió el candidato socialista, quien para justificar una reforma tan arriesgada —los dos grandes partidos se han negado hasta ahora a abordar un debate en el que los partidos minoritarios querrían incluir desde el modelo de Estado hasta la autodeterminación— añadió que los jóvenes votantes no han votado la Constitución. «Muchas generaciones no la han votado y merecen poder decidir sobre el texto», aseguró Rubalcaba.

El candidato socialista defendió además la reforma fiscal del Gobierno y se alineó con el portavoz José Blanco al señalar que los 1.000 millones que prevé recaudar con él deberían ser para el Estado porque «las comunidades no pueden cobrar dos veces por el mismo concepto». En este contexto, anunció que, si es elegido presidente, creará una Oficina contra el Fraude que coordinará la Inspección Fiscal, la Inspección de Trabajo y a la Policía para mejorar la lucha contra el fraude fiscal. En 2010, recordó, Hacienda destapó 10.000 millones de euros de fraude fiscal.