Revista a las tropas en coche descubierto y sillas para todos

El Rey y el Príncipe, satisfechos con el nuevo formato del desfile militar

A.M.-F.
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MADRID

El Rey y el Príncipe de Asturias se mostraron ayer satisfechos con el nuevo formato del desfile militar, que presenciaron con el resto de la Familia Real desde la tribuna instalada en la plaza de Neptuno. Una de las principales novedades, aparte de la localización —entre Atocha y Colón—, consistió en que se puso a disposición de Don Juan Carlos un vehículo militar todoterreno descubierto, desde el que pasó revista a las tropas. Y es que el Rey aún está convaleciente de las recientes operaciones de la rodilla derecha y el talón de Aquiles izquierdo a las que se sometió los pasados meses de junio y septiembre.

Otra de las novedades fue la instalación de sillas a disposición de todos los miembros de la Familia Real, que hasta ahora solían permanecer de pie durante todo el desfile. De esta forma, la Familia Real contempló sentada la parada, que duró alrededor de hora y media, y se levantó en los momentos solemnes y al paso de las banderas de las distintas unidades.

También en el año 2005 se instalaron sillas en la tribuna de la Familia Real, ya que entonces la Princesa de Asturias se encontraba en avanzado estado de gestación. Además, Don Juan Carlos ha asistido recientemente a paradas militares celebradas en el exterior (en Italia y Kuwait) en las que todas las autoridades disponían de asientos para presenciar el desfile.

Homenaje a los caídos

Asimismo, fue novedoso el formato del homenaje a los que dieron su vida por España, ya que el Rey lo presidió desde la tribuna, mientras que en ocasiones anteriores acompañaba a los militares que llevaban la corona de laurel y la depositaba él mismo ante la bandera.

En la recepción posterior, tanto el Rey como el Príncipe se refirieron al desfile. Don Juan Carlos afirmó que le había parecido «bien» y Don Felipe que «muy bonito» y añadió que «mejor» que el del año anterior, pues la nueva localización les permitió seguirlo en mejores condiciones.

Lo cierto es que en 2010, en esta misma recepción el Rey y el Príncipe lamentaron ante los periodistas los abucheos a los políticos, pues no respetaron momentos tan solemnes como es el homenaje a los que dieron la vida por España. Ayer no hubo lamentos sino satisfacción por el desarrollo del desfile. Incluso, Don Felipe bromeó con lo cómodo que resultaba para las autoridades tener la posibilidad de poder sentarse un rato. La tradicional recepción en el Palacio Real también experimentó algunos cambios, ya que se suprimió el saludo individualizado de todos los invitados a la Familia Real, conocido como «besamanos».

Sin embargo, eso no impidió que todos los asistentes tuvieran la oportunidad de saludar a los Reyes, los Príncipes de Asturias, la Infanta Doña Elena o los Duques de Palma durante el vino español que compartió la Familia Real. Don Juan Carlos permaneció algo más de una hora con los invitados antes de retirarse.