MAL PRECEDENTE

La renovación de los vocales propuestos por el Senado se retrasó tres años

MADRID Actualizado:

El pasado 1 de diciembre, el Pleno del Senado aprobaba definitivamente la renovación de los magistrados del Tribunal Constitucional con tres años de retraso y también como consecuencia de la falta de acuerdo entre socialistas y populares. Los cuatro nombres consensuados finalmente lograban superar la barrera de tres quintos de la Cámara que requerían para su nombramiento. «Gracias señorías, por fin lo hemos conseguido», celebró entonces el presidente de la Cámara, Javier Rojo, tras la votación.

Tras meses de intensas negociaciones, PSOE y PP lograban alcanzar un acuerdo para la elección de Francisco José Hernando, Adela Azúa, Luis Ignacio Ortega y Francisco Pérez de los Cobos como magistrados del Tribunal Constitucional. Sustituían a otros cuatro cuyo mandato llevaba tres años caducado, entre ellos a la entonces presidenta del TC, María Emilia Casas.

La plaza que aún está sin cubrir (y que va en el paquete de los dimisionarios de ayer) es la del magistrado Roberto García Calvo, quien falleció el 18 de mayo de 2008 y quien fue nombrado en su momento a propuesta del PP en el Congreso. El PSOE supeditó la renovación de la plaza de García Calvo a un acuerdo en los nombramientos en esa Cámara, pero todavía no se ha hecho efectivo.