Rajoy afronta su investidura con la garantía de acotar el déficit desbocado
Soraya Sáenz de Santamaría y Mariano Rajoy, en sus escaños - IGNACIO GIL

Rajoy afronta su investidura con la garantía de acotar el déficit desbocado

En su discurso de hoy avanzará la estructura de su Gobierno, que ha diseñado en secreto junto a Sáenz de Santamaría y Cospedal

MADRID Actualizado:

Si Mariano Rajoy es fiel a su palabra y sigue cumpliendo la hoja de ruta que se marcó cuando ganó las elecciones, hoy es el día en el que desvelará los secretos que escondía su programa electoral y que se concretarán en un catálogo de medidas, «duras y difíciles» según sus palabras, que su Gobierno ejecutará en los próximos cuatro años.

A lo largo de este mes ha resistido la presión de quienes le insistían, una y otra vez, en que tenía que adelantar ya la letra pequeña del programa electoral que su Ejecutivo va a aplicar, más allá de las grandes líneas que ya se conocen. Pero ha conseguido llegar al día de su discurso de investidura ante el Congreso de los Diputados sin ceder un milímetro, y dispuesto a desvelar a los españoles los sacrificios que serán necesarios hacer para salir de la crisis. No le queda otra opción más que enumerar las dificultades que tendrán que superar los ciudadanos. Si no lo hace será una decepción para los que hoy esperan sus propuestas de futuro.

«Será un discurso importante», advierten a ABC fuentes populares, que adelantan que va «anunciar todo lo que va a hacer», excepto lo que se refiere al diálogo social, ya que su oferta se la trasladó a empresarios y sindicatos y está a la espera de que se alcance un acuerdo entre ellos sobre la reforma laboral. «Es el único compromiso que tiene. En lo demás no tiene ataduras con nadie», aseguran las fuentes consultadas.

El texto con el que hoy se presentará en el Parlamento es el resultado de numerosos documentos que le han enviado muchos colaboradores. El resultado final lo ha terminado de perfilar Mariano Rajoy este fin de semana junto al sociólogo Pedro Arriola. Entre estas aportaciones se encuentra una determinante: la de la nueva estructura del Gobierno, con el número de Ministerios —se habla de reducir de quince a diez, e incluso a ocho—, lo que puede dar algunas claves sobre los titulares de estos departamentos. En esta tarea se han empleado especialmente la secretaria general, María Dolores de Cospedal, y Soraya Sáenz de Santamaría.

Su intervención en la Cámara Baja tendrá un eje central: la economía. El futuro presidente del Gobierno ha reiterado en todos sus discursos que la creación de empleo y la lucha garantizada contra el déficit público son sus objetivos prioritarios para poder entrar en la senda del crecimiento económico. De hecho, volverá a recordar que su primera ley será la que desarrolle el principio de estabilidad presupuestaria que, tras la reforma del artículo 135 de la Constitución, se ha introducido en la Carta Magna. Con ello, se pretende controlar el gasto público y poder así cumplir el objetivo del 4,4 por ciento de déficit que le ha fijado la Unión Europea. En definitiva, «no gastar lo que no se tiene».

La segunda cuestión que abordará será el problema de la refinanciación de la deuda soberana, cifrada en unos 700.000 millones de euros, de los que 378.000 vencen el próximo año. El Gobierno necesita que los bancos, sobre todo franceses y alemanes, ofrezcan buenas condiciones para que España no siga pagando unos intereses tan altos.

Rajoy también tendrá hoy que concretar qué medidas adoptará con las pensiones y si dará la razón a Soraya Sáenz de Santamaría cuando afirmó que el Gobierno del PP las revalorizaría el próximo año. A los funcionarios les enviará un mensaje en clave salarial sobre si será preciso mantener sus sueldos congelados o se les aplicará una nueva rebaja.

El capítulo de las reformas es uno de los más esperados. Durante toda la campaña electoral se ha referido a la laboral, la fiscal, la educativa, la energética y la del sistema financiero. No ha concretado si subirá o no los impuestos o si procederá a aumentar el IVA. Y desde el sector bancario hay interés en conocer cómo llevará a cabo esta reforma, si creará un banco malo, como le ha sugerido el secretario de Estado del Tesoro de EE.UU., y qué fusiones puede apoyar como presidente.