Rafael Spottorn, la experiencia vuelve a Palacio
El Rey, con Rafael Spottorno en una foto de archivo - ABC

Rafael Spottorn, la experiencia vuelve a Palacio

Veterano diplomático, amante de la música clásica y del golf, es un eficaz servidor del Estado

PALMA DE MALLORCA Actualizado:

A sus 66 años, casado y con dos hijos, el diplomático madrileño Rafael Spottorno se convertirá el próximo 30 de septiembre en el primer alto cargo de La Zarzuela que vuelve a Palacio, después de nueve años, para ocupar la Jefatura de la Casa del Rey. No es arriesgado aventurar que lo hará con la misma intensidad y tesón que puso en los casi diez años que estuvo al frente de la Secretaría General de la Casa y en las distintas responsabilidades que ha ido asumiendo a lo largo de su carrera diplomática.

Al contrario que sus predecesores, Spottorno no necesitará un periodo de aprendizaje para descubrir los entresijos de Palacio, que conoce a fondo, pero también es verdad que La Zarzuela que él dejó en septiembre de 2002 no es exactamente la misma que encontrará el próximo 30 de septiembre, cuando Alberto Aza le ceda su despacho. Por un lado, la Familia Real que él conoció ha crecido y, por otro, la Corona ha ido adaptándose a un mundo en cambio permanente.

Cuando este experimentado diplomático, discreto, prudente, con sentido del humor y amante de la música clásica y del golf, salió de Palacio en 2002, dejó una Familia Real compuesta por los Reyes, dos Infantas recién casadas y un joven Príncipe Heredero que estiraba su soltería más de lo que muchos consideraban conveniente. En ese momento aún se debatía en España sobre cómo debía ser la mujer que eligiera Don Felipe para convertirla en Princesa. Precisamente, uno de los momentos más delicados del periodo en el que estuvo Spottorno en Zarzuela se debió a los problemas mediáticos en torno a la relación del Príncipe con la modelo Eva Sannum, asunto que Don Felipe zanjó el día que anunció la ruptura.

Gestionar el relevo

Ahora, el nuevo jefe de la Casa del Rey encontrará tres nuevos miembros que no existían cuando él se fue: la Princesa de Asturias y las Infantas Leonor y Sofía, y a un Príncipe de 43 años, maduro y con experiencia, perfectamente preparado para asumir la Corona cuando se considere oportuno. Por lo tanto, es probable que a Spottorno le corresponda gestionar el momento del relevo, un hecho consustancial a la institución monárquica. Curiosamente, fue durante su anterior etapa en Zarzuela cuando se creó la Secretaría del Príncipe de Asturias y se construyó su residencia.

Tampoco tienen nada que ver los problemas que vive hoy España —la crisis y el paro— con los que a él le tocó gestionar hace diez o veinte años. No obstante, ahora se espera que los maneje con la misma eficacia y el mismo fino tacto diplomático con los que hizo frente a las situaciones duras y complicadas que tuvo que afrontar en su etapa anterior. Entre estas, el estado de dolor e indignación que provocó el asesinato de Miguel Ángel Blanco y que hacía muy difícil actuar con claridad y frialdad; o la llamada de atención que tuvo que hacer la Corona ante los numerosos casos de corrupción política.

El nuevo jefe de la Casa no sólo es una persona muy valorada en círculos diplomáticos, donde destacan su calidad profesional y eficacia, sino que también dejó un grato recuerdo entre los periodistas que cubrían en aquella época la información de la Casa Real. Este servidor del Estado, que llegó por primera vez a Zarzuela tres meses antes del fallecimiento de Don Juan de Borbón, habrá servido —cuando concluya esta etapa— a cuatro generaciones de la Familia Real.