El PSOE acepta las reglas de los batasunos para hablar de «paz»
José Blanco, durante su comparecencia ayer en La Moncloa - JAIME GARCÍA

El PSOE acepta las reglas de los batasunos para hablar de «paz»

El Gobierno «respeta» la participación de los socialistas vascos, que fue previamente comunicada a Ferraz

MADRID/BILBAO Actualizado: Guardar
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El Gobierno «no valora» la participación del PSE en la llamada «Conferencia de Paz» sobre el fin del terrorismo que se celebrará el lunes en San Sebastián, pero la «respeta». Al portavoz del Ejecutivo, José Blanco, no se le ocurrió ayer mejor fórmula para salir al paso de la tormenta que ha desatado la decisión de los socialistas vascos de sumarse al cónclave en el que, los hasta ahora denostados «mediadores internacionales», van a juntarse para avanzar hacia una «paz» de empate con ETA, en la que no haya vencedores ni vencidos.

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Blanco se cuidó de no hacer un solo comentario que afeara el giro «in extremis» del PSE, pero al mismo tiempo se esforzó por marcar distancias desde Moncloa. Subrayó que el Gobierno «no fue ni consultado, ni participa, ni fue convocado» a la reunión donostiarra y que nunca se planteó acudir, aunque tampoco, —reconoció—, en esta ocasión puso en marcha la maquinaria diplomática para rechazar o impedir encuentros de este tipo, como había hecho otras veces. Admitió que Ferraz estaba al tanto de las intenciones de Eguiguren y el PSE de sentarse en un foro organizado por el «aliado» de la «izquierda abertzale» Brian Currin y la red «pacifista» próxima a la «izquierda abertzale» Lokarri. «Al Gobierno no le ha informado el Partido Socialista de Euskadi sobre su participación. Es verdad que sería un hipócrita si dijera que el partido no estaba informado», zanjó.

Pese a seguir sospechando del «tufillo» batasuno que destila la reunión del lunes en San Sebastián, el lendakari, Patxi López, justificó ayer que sus compañeros de partido asistan para «comprobar» de primera mano que no se hará «propaganda» a las teorías del «conflicto» que defienden ETA y Batasuna. Verificarán a los verificadores y les expondrán en persona «lo que piensan» vino a decir desde Dallas (EEUU), donde se halla de misión empresarial. Negó en cambio que exista contradicción por que su Ejecutivo rehúse salir en la foto pero envíe a Jesús Eguiguren al encuentro de Currin y su grupo.

Guión cerrado

Pero lo cierto es que los socialistas han aceptado acudir como «atrezzo» a una reunión con un guión cerrado de antemano por los organizadores, que siguen sin desvelar el nombre de los participantes internacionales en un fino ejercicio de tensión propagandística. ABC tuvo ayer acceso a la invitación oficial remitida por Lokarri a los partidos, en la que ya se advierte que estos apenas dispondrán de «dos minutos» de intervención en la clausura del lunes (que se celebrará en una hora atípica, de 14 a 17 horas).

Ciento veinte segundos de micrófono para condensar la historia criminal de ETA. O como se formula en la misiva: «incidir en los aspectos más relevantes de su posición» sobre cómo contribuir a acercar la «paz» tras 52 años de terror. Por «razones logísticas y de espacio», se les advierte, cada partido designará un único «representante». En el caso del PNV será su presidente, Iñigo Urkullu, mientras que el PSE no es seguro que sea Eguiguren quien hable. Desde Navarra, la portavoz nacionalista Uxue Barkos anunció que irá, lo mismo que representantes de la «izquierda abertzale», EA y Alternatiba, todos ellos defensores de que, para que ETA lo deje, no puede ahondarse en su derrota, idea que han recogido los propios mediadores internacionales.

Se fija además como condición previa el envío —ayer— de un «resumen» con las «aportaciones, propuestas, ideas y reflexiones» de cada partido. El documento, que no debe «exceder de los dos folios de extensión», fue traducido y entregado a los «líderes internacionales» para «su toma en consideración».

La llegada de los mediadores se espera este fin de semana. Diversas fuentes señalaron a este diario que la intendencia —acomodo en el Palacio de Aiete, alquiler de traductores, reparto de hoteles, movilidad, etc.— corre a cargo del batasuno Aitor Ibero, abogado de presos de ETA y hoy jefe de gabinete del alcalde donostiarra de Bildu (Juan Karlos Izagirre).

Lokarri dará esta tarde a los medios el nombre de las personalidades internacionales que intervendrán en la conferencia, donde está prevista la presencia del ex jefe de Gobierno irlandés Bertie Ahern, que hace unos días afirmó al diario «Irish Times» que contó con el «permiso» de Zapatero para mediar en el País Vasco. Quien no ha confirmado su asistencia, pese a las intensas gestiones realizadas por los mediadores, es el ex primer ministro británico Tony Blair, cuya presencia sería «incómoda» para el Ejecutivo español, según indicaron fuentes gubernamentales. Las mismas aseguran que si Moncloa ha «dejado hacer» a los mediadores es porque cree que el foro «condiciona más a ETA» para que no vuelva a matar que al propio Gobierno.