Plante de las víctimas a las Cortes por la vuelta de Bildu

Congreso y Senado les homenajearon en ausencia de varias asociaciones, que protestaron así por el regreso de ETA a las institucionesRojo avisa: «Que nadie olvide que la jauría está suelta», y Bono exige a Zapatero y Rubalcaba que persigan el resurgir del enaltecimiento a etarras

Actualizado:

GABRIEL SANZ

MADRID

El regreso de Bildu a la escena política del País Vasco, con una fuerte representación en el caso de Guipúzcoa, impregnó ayer la segunda edición del Día de las Víctimas del Terrorismo celebrada en el Congreso. Las principales asociaciones, AVT, Dignidad y Justicia, la Asociación Murciana de Víctimas del Terrorismo (Amuvite), la Asociación Gallega de Víctimas del Terrorismo (Agavite), la Asociación de Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado Víctimas del Terrorismo (Acfsevt) y el Colectivo de Víctimas del País Vasco (Covite), rehusaron la invitación porque «no podemos hacernos una fotografía simulando satisfacción con los políticos cuando estos han permitido, por acción u omisión, la presencia de los testaferros de ETA en las instituciones vascas y navarras», según explicaron en un comunicado.

Además, algunas de ellas habían mostrado su malestar por habérseles impedido hablar en el acto —el año pasado tampoco lo hicieron en la primera edición, presidida por los Reyes—. La catalana, Acvot, llegó a decir que no estaría porque «Bono solo quiere la foto». Por el contrario, la Fundación de Víctimas del Terrorismo sí acudió, representada por su presidenta, Maite Pagazaurtundúa, a un acto en el que solo tomaron la palabra los presidentes de Congreso y Senado, José Bono y Javier Rojo. Tras el minuto de silencio, un grupo de música clásica interpretó el segundo movimiento (largo) del concierto para oboe y cuerda de Bach. Ayer, por la mañana, cuando las asociaciones más críticas con el Gobierno ya habían anunciando su ausencia, Moncloa anunciaba la presencia del jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero que, en un principio, había delegado en el vicepresidente primero, Alfredo Pérez Rubalcaba, la representación del gabinete. Pero, ni la presencia de ambos, ni la de Mariano Rajoy, ni la de los presidentes del Constitucional y el Supremo, lograron borrar la imagen desangelada ayer en el Congreso por la ausencia de víctimas y de parlamentarios.

En la tribuna de público sí se dejaron ver Pagazaurtundúa, la presidenta de la Asociación de Víctimas del 11-M, Pilar Manjón, o la directora de Atención a las Víctimas del Gobierno Vasco, Marixabel Lasa. A todas ellas, víctimas, y a quienes estuvieron ausentes, hicieron referencia tanto Rojo como Bono. Este último alabó la «generosidad» de quienes acudieron a la llamada del Congreso y lo hizo extensivo «a quienes hubiesen querido estar aquí pero no han podido».

Calles «sucias»

El presidente del Congreso formuló un duro alegato en presencia de Zapatero y del ministro del Interior contra el renacer del enseñoreamiento radical en las calles del País Vasco para vitorear a los terroristas. «Cuando las calles se ensucian con fotografías de asesinos, los representantes de la soberanía nacional estamos con las víctimas», dijo, y advirtió que «no puede haber tibieza con los terroristas. Una sociedad benigna o indiferente con los terroristas y sus defensores es una sociedad enferma».

Por eso, el presidente de la Cámara Baja pidió a Zapatero y Rubalcaba «firmeza contundencia y legalidad» contra Bildu ante sus actitudes. Preguntado por los periodistas a la salida, Bono dijo que ya había advertido en privado a ambos «antes» de lo que iba a decir.

Por su parte, el presidente del Senado, Javier Rojo, abogó por romper el silencio «cobarde y cómplice» que durante muchos años ha facilitado que ETA ganara las calles del País Vasco, y añadió que la sociedad española está obligada a recordar a las víctimas del terrorismo «para que nadie olvide que la jauría está suelta».

Al término del acto, Maite Pagazaortundúa se acercó al presidente del Tribunal Constitucional, que recientemente aprobó la legalización del Bildu, para entregarle el documento «No a la impunidad», que las asociaciones de víctimas elaboraron en noviembre pasado. Ella aseguró a los periodistas que Sala lo aceptó con la solemnidad propia de una alta institución del Estado y le pidió que se lo lea detenidamente. Pagazaortundúa dijo que hay que entender el plante de algunas asociaciones de víctimas al homenaje de ayer.