El PP pide al PSOE que deje la calle y vuelva al Parlamento

Los socialistas solo apoyan al Gobierno para pedir a Bruselas flexibilidad con el déficit

MADRID Actualizado:

El próximo debate parlamentario sobre el Decreto-Ley de reforma del mercado laboral (será el jueves 8 de marzo), y su segura convalidación por el Pleno del Congreso gracias a la mayoría del PP, ha recuperado las viejas imágenes de socialistas detrás de pancartas en la calle. En el Grupo Popular ha causado asombro la rápida metamorfosis del PSOE, que ha pasado en pocos meses de estar en el Gobierno y dejar una España de más de cinco millones de parados a ir de la mano de los sindicatos en manifestaciones y apoyar las revueltas callejeras contra el Ejecutivo de Rajoy. Así las cosas, el portavoz parlamentario del PP, Alfonso Alonso, ha pedido al PSOE que abandone cuanto antes la calle «y vuelva al Parlamento».

«Dijeron que iban a hacer una oposición responsable y útil y la realidad es que parece que abandonan el Parlamento, se echan a la calle dando voces y son incapaces de presentar ni una sola propuesta», lamentó Alonso, quien hizo un llamamiento al Grupo Socialista para que «arrime el hombro al Gobierno y así trabajar juntos para encontrar soluciones». Curiosamente es lo mismo que antes pedía el PSOE al PP, durante los últimos años de mandato de José Luis Rodríguez Zapatero. Los socialistas se quejaban entonces amargamente de la falta de apoyo de los populares en momentos difíciles.

Ahora, Alonso pide al PSOE que reconozca al menos la situación que dejó al nuevo Gobierno: «Son incapaces de asumir ninguna responsabilidad y de tener la mínima humildad para reconocer el daño que han causado». El portavoz del PP explica así la estrategia «callejera» del PSOE: «Han iniciado una campaña de agitación y de propaganda, seguramente en un intento de salvar los muebles en Andalucía», donde hay elecciones autonómicas el 25 de marzo.

La portavoz del Grupo socialista, Soraya Rodríguez, respondió con una sonrisa al llamamiento de arrimar el hombro que le acababa de hacer Alonso. Defendió el derecho que tiene el PSOE, como el PP, a manifestarse en la calle cuando lo considere oportuno, y explicó que los socialistas utilizarán las instituciones y todos los medios que tengan a su alcance para dar un «no» a la reforma laboral del Gobierno de Rajoy. Dicho esto, ofreció ayuda al Ejecutivo para pedir a la Unión Europea mayor flexibilidad en el calendario de reducción del déficit público, tras conocerse una desviación de 2,5 puntos en 2011, al pasar del 6 por ciento previsto al 8,51. Dejó claro que, de momento, su mano tendida sólo llegará hasta ahí.

«Combatiremos, con todos los métodos que tengamos, aquellas medidas que son injustas, desequilibradas y que recortan los derechos de los españoles», insistió Rodríguez.

No habrá «frente común»

La portavoz socialista no mostró ninguna ilusión especial por sumarse al frente común que acababa de proponer el grupo de «La izquierda plural» en el Congreso, para unir fuerzas en la presentación de un recurso de inconstitucionalidad contra la reforma laboral. El PSOE, aclaró, presentaría su recurso.

El portavoz del PNV, Josu Erkoreka, también se desmarcó rápidamente de ese frente común promovido por la izquierda radical del Congreso. El diputado nacionalista vasco prefirió animar al PP y al PSOE a dejar las rencillas a un lado sobre la culpabilidad de la desviación del déficit público y caminar en la misma dirección. El PNV votará «no» a la reforma laboral, así que el PP pondrá todo su empeño en sumar la confianza de CiU.