Slo el marco es comparable

Poco tienen en común los Pactos de la Moncloa con el acuerdo firmado el miércoles en el mismo salón de Tapices

MADRID Actualizado: Guardar
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Muy poco tienen que ver los Pactos de la Moncloa de 1977 con el acuerdo social y económico firmado el pasado miércoles, a pesar de que el presidente del Gobierno haya tratado de establecer un paralelismo. Una comparación que llama mucho la atención, ya que el propio Rodríguez Zapatero ha despreciado, al menos en dos ocasiones, la reedición de los Pactos de la Moncloa que reclamaban algunos sectores. Una vez con el argumento de que «suena un poco nostálgica» (31-8-08) y otra con el de que «hay diferencias ideológicas» con el PP (31-12-09), ignorando que mayores eran las discrepancias que Manuel Fraga y Santiago Carrillo mantenían en 1977, pero que no les impidieron llegar a un acuerdo.

«No son comparables, en absoluto», afirma Manuel Lagares, presidente de la Comisión que redactó los Pactos de la Moncloa. Este catedrático de Hacienda Pública fue subsecretario de Economía con Enrique Fuentes Quintana, entonces vicepresidente económico del Gobierno. Reconocida su autoridad por todas las fuerzas políticas, Fuentes Quintana hizo ver a Adolfo Suárez y a los españoles la alarmante realidad económica que en 1977 amenazaba con arruinar la Transición y diseñó las duras recetas que había que adoptar. Aquel verano la inflación llegó al 44,7%, 30 puntos más que las economías europeas. Estaba claro que las reformas tenían que ser económicas, pero la solución debía ser política. Y Suárez llegó a la conclusión de que unas medidas tan impopulares sólo se podrían aplicar con el consenso de todos. Así se hizo, y 1977 terminó con una inflación del 26,4% (frente al 80 previsto), que al año siguiente se redujo al 16.

El PP se lo bajó de internet

Aparte de que ambos acuerdos se firmaran en el mismo salón de Tapices del Palacio de la Moncloa, es difícil encontrar más coincidencias. Ni el objetivo ni el procedimiento ni los actores ni el tiempo empleado ni el espíritu son los mismos. Los Pactos de la Moncloa fueron firmados por todas las fuerzas políticas, pero no por los sindicatos. Por el contrario, el acuerdo social y económico del miércoles ha contado con el apoyo de los sindicatos y de la patronal, pero no de los partidos. El PP se lo tuvo que descargar por internet.

«Los sindicatos no intervinieron en los Pactos de la Moncloa porque en ese momento estaban en periodo de formación y no tenían capacidad para asumir los retos que planteaba el programa. Después se incorporaron sin ningún problema y cumplieron fielmente el programa, pero inicialmente fue un acuerdo sólo entre fuerzas políticas», explica Lagares.

El acuerdo social «es un pacto limitado a la reforma de las pensiones y alguna otra cuestión, y lo que se firmó en 1977 fue un programa de saneamiento y reforma económica amplísimo, cuyas líneas generales sirvieron para orientar la política económica hasta el ingreso de España en la UE en 1986».

Detrás de los Pactos de 1977 también hubo muchos meses de trabajo. Recuerda Lagares que, a diferencia del acuerdo del miércoles, «tuvieron un desarrollo en el tiempo muy largo. Estuvimos casi año y medio preparando ese programa de saneamiento y de reforma. Luego, lo pudimos escribir en 15 días, porque previamente se había analizado profundamente».

Otra diferencia es que los Pactos de la Moncloa, que ocupaban más de 80 páginas frente a las 38 del acuerdo de Zapatero, «se presentaron al Congreso y al Senado y, en ambas Cámaras, las fuerzas políticas debatieron el contenido y lo aprobaron prácticamente por unanimidad».