CiU lanza al PP mensajes de secesión pero actúa como su socio

Miles de funcionarios se manifestaron en Barcelona contra los recortes de la Generalitat

IVA ANGUERA DE SOJO
BARCELONA Actualizado:

El consejero de Economía de la Generaliat, Andreu Mas-Colell, se convirtió ayer en el vivo ejemplo de la esquizofrenia que rige las relaciones de CiU con el PP en los últimas semanas. El Grupo nacionalista apoya las primeras reformas económicas del Gobierno de Mariano Rajoy y al día siguiente Artur Mas vuelve a amenazar con la independencia desde el «Financial Times»; todo ello para, acto seguido, escoger al PP catalán como socio preferente a la hora de aprobar sus cuentas.

Mas-Colell abundó ayer en esta actitud durante la defensa de sus cuentas al adoptar un tono inusualmente nacionalista en el debate a la totalidad de los presupuestos de la Generalitat para 2012, que paradójicamente espera aprobar con el apoyo del PP. Cuestionado en su fe nacionalista por la portavoz del PSC, Rocío Martínez-Sampere, Mas-Colell recurrió al ejemplo de Eslovaquía para asegurar que Cataluña «sería viable económicamente si fuera independiente».

Pero añadió, en defensa a su propuesta de «hispabonos» para avalar a las comunidades autónomas: «Si no se es independiente y se está dentro de una entidad llamada Reino de España, voluntaria o involuntariamente, entonces tenemos todo el derecho al aval —financiero— del Reino de España. Y si no que nos echen», concluyó Mas-Colell.

No es la primera vez que el consejero catalán coquetea con la idea de la secesión. Ya lo hizo la semana pasada, al jugar con la hipótesis de que Cataluña pudiera ser «expulsada» de España como algunos amenazan con echar a Grecia de la Unión Europea. Pero la irónica referencia de ayer al Reino de España iba un paso más allá.

Ataque a Zapatero

Mas-Colell advirtió además de que «si alguien tiene un relato potente de la recuperación del país es CiU». Rechazaba así que sea contradictorio establecer la reivindicación del pacto fiscal como eje de su programa de gobierno y escoger al PP como socio preferente de su «geometría variable».

El consejero catalán tuvo duras palabras para el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. «Las previsiones de este año se basan en la hipótesis de que el nuevo gobierno es un gobierno serio», advirtió tras asegurar una vez más que «el anterior, en un ejercicio bajo en lealtad y alto en egoismo, no hizo efectiva la partida correspondiente a la liquidación del 2008 a pesar de que figuraba en los Presupuestos del Estado, que había sido acordada en la comisión bilateral y que no tenía ningún efecto sobre el déficit global del Estado».

Mientras, ayer miles de empleados públicos se manifestaron en el centro de Barcelona en protesta por los recortes de sus condiciones laborales incluidos en el proyecto de ley de presupuestos de la Generalitat. La marcha fue el preludio de la gran movilización que preparan sindicatos y entidades sociales para el próximo 28 de enero para censurar la política de ajustes del Gobierno catalán.