Jiménez invitó a Hague a viajar a España para hablar de Gibraltar
Trinidad Jiménez y el secretario del Foreign Office - abc

Jiménez invitó a Hague a viajar a España para hablar de Gibraltar

La ministra cursó la invitación a su colega británico días antes del adelanto electoral

MADRID Actualizado:

Trinidad Jiménez transmitió días atrás una invitación al secretario del Foreign Office, William Hague, para que realice una visita a España con el fin de tratar, entre otros asuntos, de la situación de bloqueo en que se encuentra el Foro Tripartito de Diálogo sobre Gibraltar. La ministra de Asuntos Exteriores cursó la invitación pocos días antes de que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, anunciara la convocatoria de elecciones generales anticipadas para el 20 de noviembre.

Jiménez acudió el pasado mes de febrero a Londres para una reunión bilateral con su colega británico y al término de la misma negó que el Gobierno hubiera cambiado su política en relación con Gibraltar. Lo cierto es que, desde su llegada al Palacio de Santa Cruz, la ministra no ha tenido nunca como prioridad el contencioso gibraltareño, y aunque tampoco renegó formalmente del modelo del Foro de Diálogo puesto en marcha por su antecesor, Miguel Ángel Moratinos, ha mostrado una posición de mayor firmeza ante las pretensiones de las autoridades del Peñón.

El Foro se encuentra desde hace bastantes meses en una situación de parálisis debido a la imposibilidad de alcanzar un acuerdo en materia de cooperación policial, lo que ha provocado también el aplazamiento sine die de la reunión a nivel ministerial, que debió celebrarse en octubre de 2010.

Desde el punto de vista español, el problema radica en que el ministro principal de la colonia, Peter Caruana, ha introducido en la negociación la disputa sobre las aguas que rodean el Peñón, que tanto el Reino Unido como España consideran suyas.

El Gobierno, que mediante el Foro dio voz y voto a las autoridades gibraltareñas en asuntos relacionados con la cooperación, se ha encontrado con la pretensión de Caruana de imponer su criterio también en una cuestión, como la de las aguas, que tiene que ver con la soberanía y que sólo compete discutir a Madrid y Londres.

La falta de cooperación en materia policial favorece que, con frecuencia, se produzcan incidentes entre patrulleras de la Guardia Civil y barcos de la Royal Navy o de la Policía gibraltareña, especialmente cuando aquellas persiguen a contrabandistas en aguas próximas al Peñón.

El calendario electoral

Pese a la invitación formulada a Hague por la ministra, resulta difícil pensar en que se pueda avanzar algo en los próximos meses, debido al calendario electoral. En el mes de octubre hay elecciones en la colonia británica y Caruana aspira a continuar en el poder, en el que ya lleva quince años, por lo que ha acentuado su discurso más nacionalista y antiespañol para no perder terreno ante el candidato laborista.

Por otra parte, los británicos son conscientes de que no tienen mucho que discutir ya con un Gobierno que, tras el adelanto electoral, se encuentra en una situación de provisionalidad, totalmente inadecuada para llegar a algún tipo de entendimiento duradero sobre Gibraltar. Además, si se cumplen los sondeos, podría haber un cambio de signo político en el Gobierno de España y el Reino Unido preferiría dedicar sus esfuerzos a hablar con las nuevas autoridades. Los distintos gobiernos británicos se han sentido muy cómodos durante los mandatos de Zapatero, ya que no han recibido nunca requerimientos para abordar directamente las cuestiones relacionadas con la soberanía.