Iratxe Sorzábal, al frente de la decisión de la banda
CÓMPLICE DEL ASESINATO DE MIGUEL ÁNGEL BLANCO

Iratxe Sorzábal, al frente de la decisión de la banda

La cómplice del asesinato de Miguel Ángel Blanco está considerada como la actual «jefa política» de ETA

SAN SEBASTIÁN/ MADRID Actualizado:

Acorralada hasta la asfixia por los múltiples golpes de las fuerzas policiales y judiciales y de la firmeza del Estado, arrinconada en soledad por el desprecio de la sociedad y la clase política, la última incógnita era saber quién se atrevería a echar la persiana tras más de medio siglo de actividad terrorista. Una decisión trascendental que supone el reconocimiento público, aunque no lo hagan explícitamente, de que la cruel estrategia militar que ha segado la vida de 857 víctimas ha fracasado. Sin dirigentes con la suficiente autoridad moral y militar para dar el paso definitivo, se presupone que semejante resolución final ha sido colegiada. Lo que no hay duda es que ésta ha llegado de la mano de un comité ejecutivo —«zuba»— mermado, al frente del cual los expertos antiterroristas sitúan a una mujer: Iratxe Sorzábal.

Considerada como la actual «jefa política», los expertos habían puesto sus mayores alertas en Iratxe Sorzábal, al ser ella quien ha liderado la corriente más combativa con la línea «posibilista» de Bildu, anteponiendo siempre la vía «militar». Escondida en Francia desde septiembre de 2001, se le relaciona con una veintena de atentados perpetrados por el comando «Ibarla» en los noventa. Sorzábal (Irún, 1971) fue juzgada por tres asesinatos, entre ellos el del jefe de Información de la Ertzaintza Ramón Doral, aunque resultó absuelta por falta de pruebas. Según se supo después, «Txapote» le encargó alquilar la bajera para ocultar al edil del PP de Ermua Miguel Ángel Blanco, en 1997.

Junto a Sorzábal, la actual cúpula de ETA estaría integrada por una segunda mujer, Izaskun Lesaka —quien encabeza el «aparato militar»—; Juan Luis Maiztegui Bengoa «Pastor» —«logística»— y el abogado de presos David Pla —«frente político»—. Este último, al que se le atribuye la lectura del anuncio de «cese definitivo», está considerado uno de los máximos implicados en el diseño de la estrategia política que dio lugar a la coalición Bildu.