El Gobierno no traerá ya a más presos de Cuba a España
Trinidad Jiménez - EFE

El Gobierno no traerá ya a más presos de Cuba a España

Hoy llega a Madrid un vuelo chárter con 37 disidentes y sus familias

Actualizado:

El Gobierno confirmó ayer la información adelantada por ABC sobre la llegada hoy a Madrid de un vuelo chárter procedente de Cuba con más de 200 personas, entre presos políticos y sus familiares. Los reclusos excarcelados son 37, al parecer, y con ello se dará por cerrada la operación para sacar a presos de conciencia de las cárceles castristas, según se aseguró a ABC en fuentes gubernamentales.

La liberación de los presos se hizo en virtud de un acuerdo alcanzado en julio del año pasado entre el presidente cubano, Raúl Castro; el cardenal de La Habana, Jaime Ortega; y el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos. El mecanismo seguido ha sido el de ofrecer a los presos la salida de Cuba, junto con sus familiares, con destino a España. Solo una docena de ellos rechazó la propuesta y, después de algunos meses, se les permitió quedarse en la isla.

A España habían llegado hasta ahora 78 disidentes, con 440 familiares. Con los que lo hagan hoy, habrán sido liberados 112 presos y el número de familiares superará los 600.

Sólo uno de los que viajan en el avión —Orlando Fundora, que estaba fuera de la cárcel desde hace dos años por motivos de salud— es del «Grupo de los 75», detenidos durante la Primavera Negra de 2003. Los demás de ese grupo fueron puestos en libertad con anterioridad.

Dudas de Elizardo Sánchez

Muchos de los que vuelan hacia España se encuentran en la lista de presos de conciencia elaborada por la Comisión Cubana de Derechos Humanos. Sin embargo, el presidente de esta Comisión, Elizardo Sánchez, declaró ayer a Punto Radio que se alegraba de la liberación de todos los presos, pero indicó que, por la informaciones que tienen, no todos habían sido calificados como «presos de conciencia», porque habían utilizado la fuerza y la violencia. En su opinión el régimen habría aprovechado la ocasión para quitarse de encima a algunos presos conflictivos, pasándole el problema al Gobierno español.

Como ya indicó este periódico, los deportados por las autoridades castristas serán repartidos entre Soria y Madrid, posiblemente en el hotel Welcome, de Vallecas, donde fueron acogidos algunos de los que vinieron antes. Está previsto que el chárter de la compañía Air Berlín en el que viajan, fletado por el Gobierno porque resulta más barato que el pago de billetes en vuelos regulares, aterrice a primera hora de la mañana en el aeropuerto de Barajas. En esta ocasión, el Ministerio de Exteriores, que quería realizar la operación en secreto, no ha facilitado la cobertura de la llegada a los medios de comunicación.

La mayoría del grupo, al igual que han hecho sus predecesores, ha aceptado el estatus de protección internacional subsidiada, lo que les posibilita la concesión de un permiso de trabajo y de residencia. Durante un año, al menos, contarán con la ayuda económica del Gobierno.

Asilo político

Algunos de los presos excarcelados llegados en los pasados meses pidieron asilo político, y, según supo ABC de fuentes solventes, sus solicitudes han comenzado a ser resueltas ya. Un reducido grupo habría obtenido una respuesta afirmativa.

Ayer, el ex preso Juan Herrera Costa dijo a Efe que desea volver a Cuba, porque, en su opinión, los disidentes excarcelados están siendo objeto de un trato hostil «por parte del Gobierno de España, debido a nuestras críticas», aseguró.