EXTERIORES

El Gobierno detecta cuentas con 400 millones sin gastar en cooperación

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MADRID

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, desveló ayer en el Congreso de los Diputados que el Gobierno ha detectado en cuentas corrientes en diversos países más de 400 millones de euros procedentes de la Cooperación española que aún no han sido gastados.

Margallo hizo esta afirmación al comparecer ante la Comisión de Exteriores del Congreso de los Diputados, y respondiendo a las preguntas de la oposición sobre los anunciados recortes en cooperación. El ministro recordó que el recorte previsto es de 1.000 millones de euros, pero dijo también que se estudian los motivos por los que permanecen sin utilizar algunas cantidades en cuentas corrientes, como una existente en Nicaragua por más de 50 millones de euros.

Gibraltar

Por otra parte, García-Margallo anunció que había enviado una carta a su colega británico, William Hague, respondiendo a las continuas negativas dadas por Londres a hablar sobre la soberanía de Gibraltar, escudándose en que los gibraltareños no lo desean. El ministro dice que «las cosas tienen que cambiar» y se debe recuperar «cuantos antes» el diálogo, tal y como se estableció en el proceso de Bruselas. España apuesta por la fórmula de «dos banderas, cuatro voces» para que estén representadas no sólo las autoridades del Peñón, sino también las del Campo de Gibraltar. Además, subraya que ese foro será de cooperación, pero no para hablar de soberanía, cuestión reservada a Madrid y Londres.

El ministro apostó en su intervención por la búsqueda del consenso, porque considera que «cuando hemos roto el consenso, nuestra posición en el exterior ha sido mucho más débil».

Sobre Cuba, señaló que el Gobierno desea mantener un diálogo fluido «con el pueblo cubano, con las autoridades y con la oposición». García-Margallo cree que no se dan las condiciones para modificar la Posición Común Europea sobre la isla, como pretendía su antecesor en el cargo, Miguel Ángel Moratinos, y apostó por una «interpretación flexible» de la misma en función de los avances que el Gobierno castrista haga «en el respeto de los derechos humanos y el reconocimiento del pluralismo político».