Gadafi no podrá construir en Málaga

El Gobierno inmoviliza una finca del dictador en la que iba a edificar dos mil viviendas

LUIS AYLLÓN
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MADRID

El Gobierno ha inmovilizado una finca de unas 7.000 hectáreas en la localidad malagueña de Benahavís, propiedad de Muamar Gadafi, y en la que el líder libio proyectaba construir más de 1.900 viviendas, un campo de golf y un palacio de congresos, según confirmó ayer el Ministerio de Asuntos Exteriores.

La decisión fue adoptada en cumplimiento de las sanciones impuestas a Libia el pasado fin de semana por el Consejo de Seguridad de la ONU y por la Unión Europea, que incluyen la congelación de bienes y cuentas bancarias de Muamar Gadafi, de su familia y de los miembros de su Gobierno. España se une así a países como Alemania, Austria y el Reino Unido, que han tomado estos días medidas similares

La finca, que lleva el nombre de «La Resinera», es uno de los mayores latifundios del Costa del Sol. Se encuentra en el término municipal de Benahavís, entre Marbella, Estepona y Ronda, y es propiedad, desde 1995, del Lybian Foreign Bank, lo que, a efectos prácticos, es como si fuera de Gadafi, según fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores.

La congelación de la finca impedirá que Gadafi o sus familiares puedan utilizarla para obtener de ella cualquier rendimiento económico.

Recientemente, fue presentado un proyecto a la Junta de Andalucía, para construir en la finca un «campo de golf de interés turístico especial», figura que permitiría también la creación de un complejo hotelero, de un palacio de congresos y de un total de 1.915 viviendas de alto nivel.

Gadafi trató anteriormente, en varias ocasiones, de urbanizar la finca, pero no tuvo éxito. La última fue hace un par de años, cuando intentó la realización de un proyecto similar al citado, que fue rechazado por el Ayuntamiento de Benahavís.

En un tablao flamenco

Muamar Gadafi estuvo en Málaga en diciembre de 2007, durante una parte privada de la visita oficial que hizo a España ese año. El líder libio, con un séquito de 200 personas, pasó una noche en un hotel, en el que se instaló un tablao flamenco para que actuara un grupo local.

El Gobierno y las autoridades andaluzas están investigando si Gadafi o su familia tienen, a su nombre o a través de distintas sociedades, otras propiedades, bienes inmobiliarios o activos financieros en España, que serían igualmente bloqueados.

Mientras, el embajador de España en Libia, Luis García Cerezo, y otras trece personas miembros de la representación diplomática, llegaron en la tarde de ayer a Madrid, a borde un avión militar. Del grupo forman parte un equipo de «geos» de la Policía Nacional, que se desplazó a Trípoli para proteger la salida del país de los últimos españoles, incluido el embajador y el personal de la embajada.

Aunque se puede considerar que la Embajada de España, como la de otros países occidentales, ha sido cerrada, permanecerán en ella trabajadores locales para proteger las instalaciones y evitar su deterioro.