HERENCIA EN JUSTICIA

El «expediente digital» colapsa varias Salas de la Audiencia

E. MONTAÑÉS / G. D. OLMO
MADRID Actualizado:

Documentos traspapelados, datos que se han perdido, procesos desordenados cronológicamente y partes de un procedimiento que aparecen mezcladas en otro. Ésta es la radiografía del proyecto de implantación del expediente judicial electrónico que hacen algunos de los 600 trabajadores de la Audiencia Nacional, procuradores, abogados, secretarios y magistrados incluidos, que ha llevado a un «colapso» en la documentación de este tribunal sin precedentes.

El Ministerio que dirige Francisco Caamaño presumió de que con este sistema de digitalización se impulsaba «la modernización y la reforma de la Justicia en España» y se superaba así la tradición jurídica «secular» basada en el papel. El departamento, que presentó el proyecto en otoño de 2009, aceleró su implantación la pasada primavera y quiso apurar plazos antes de las elecciones, pero la situación después de «hacerse la foto y vender el proyecto», tal y como la describen funcionarios judiciales, está hoy por hoy «empantanada». «Se aplicó primero en la Sala de lo Social, que es la de menor volumen de casos en la Audiencia, pero vieron que era mucho más complejo y costoso de lo que habían previsto. Fue ya el caos», afirma Emilia Rubio, delegada del Sindicato de Administración de Justicia (STAJ).

Frenazo en lo Penal

La conversión en formato digital de los millones de documentos que entran en un servicio común (lo que supone automatizar su registro, catalogación y correspondiente digitalización y reparto entre secciones) se estancó en el paso siguiente, los Centrales de lo Contencioso-Administrativo, «paralizados» desde septiembre. Solo las presiones de los funcionarios y las denuncias interpuestas ante el Ministerio y el Defensor del Pueblo frenaron en noviembre que la digitalización masiva llegase a la rama de lo Penal, explican STAJ y CC.OO. Ello no obstó a que personas ajenas a la Justicia, subcontratadas por el Gobierno para acelerar el escaneado del papeleo, tuvieran acceso a datos confidenciales.

El embrollo repercute en la ciudadanía, que ve cómo se demora cualquier trámite sin justificación aparente. Un ejemplo: la Audiencia tarda seis meses en incoar tres demandas; antes se hacía en días.