Puerto de la base naval de Rota, en Cádiz - EFE

España propone las bases de Rota y Morón como plataforma para el ataque a Gadafi

Aviones F-18, fragatas y un portaaviones, entre los medios que se ofrecen para el ataque

PALOMA CERVILLA
MADRID Actualizado:

España prepara su participación ante una posible intervención de la comunidad internacional contra Libia. Desde que Naciones Unidas aprobó una resolución para establecer una zona de exclusión aérea sobre este país de la costa mediterránea, el Estado Mayor de la Defensa comenzó a trabajar sobre los medios que España puede poner sobre la mesa en la reunión de generación de fuerzas que hoy celebrará la OTAN. Una vez que la Alianza Atlántica diseñe la operación y los medios con los que quiere contar, España sabrá cual es su aportación, en función de los medios de los que disponga.

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ya ha anunciado que la contribución española «será muy importante» y la ministra de Defensa, Carme Chacón, anunció que España ya ha puesto a diposición de la Alianza Atlántica las bases de Rota y Morón, de utilización conjunta con Estados Unidos, para que sirvan de apoyo logístico a la fuerza aérea que se va a desplegar. Chacón ya había apuntado esta posibilidad cuando se desencadenó la crisis en Libia y, en la última reunión de ministros de Defensa de la OTAN, que se celebró en Bruselas la semana pasada, añadió el submarino «Mistral» como una nueva aportación española. En este caso, Chacón anunció la presencia del submarino en la concentración de fuerzas militares que la OTAN decidió establecer frente a las costas libias. El submarino ya regresó a su puerto en Cartagena y está esperando nuevas órdenes para actuar.

Defensa aérea

Con el nuevo paso que ha dado Naciones Unidas, condición fundamental para que España esté presente en la intervención, las Fuerzas Armadas analizan qué medios se pueden enviar. Al ser una operación aeronaval, fuentes militares aseguran que se podrán utilizar buques de detección de defensa aérea, subrayando que la Armada española cuenta con capacidad suficiente para enviar fragatas de la clase F-100. Estas fragatas pueden servir de escolta al portaaviones «Príncipe de Asturias», aunque estas labores de escolta también podrían desarrollarlas otras fuerzas internacionales, ya que las fuentes militares consultadas por ABC reiteran que todo dependerá de lo que se decida en la conferencia de generación de fuerzas que se celebrará este fin de semana.

En el caso del portaaviones, se encuentra en su base de Rota (Cádiz) y fuentes de la Armada han rechazado que esté en alerta, pero sí afirman que «estamos preparados para lo que nos manden». Este buque acaba de regresar de unas maniobras militares de la OTAN y podría alistarse en cualquier momento para reforzar el dispositivo naval. La preparación del barco puede prolongarse más de un día.

La segunda aportación de España, como ha reconocido la ministra Chacón, se refiere a los medios aéreos. Las posibilidades que se barajan son unidades de los cazabombarderos F-18, como los que se utilizaron en la guerra de los Balcanes, en operaciones en Kosovo y Serbia. Son aviones de defensa aérea y con ello se quiere evitar que la aviación libia bombardee a la población civil, incluso actuarán si se intenta incumplir el embargo de armas. Estas acciones aéreas tendrán como base las de Aviano en Venecia y Sigonella en Sicilia.

Reglas de enfrentamiento

Además, estas fuentes militares no descartan que España envíe algún avión de reabastecimiento en vuelo, por si se diera el caso de que hubiera que mantener aviones sobre el cielo libio. Estos aviones también utilizarían las bases más cercanas a la costa libia.

Al margen de este dispositivo militar de acción ataque en superficie, la Alianza Atlántica tendrá también que aclarar las reglas de enfrentamiento a las que también se tendrán que atener los militares que participen en la operación.