La designación de San Sebastián como Capital Europea rompe al Gobierno
El alcalde de San Sebastián con Martín Garitano, que también se apuntó al éxito - EFE

La designación de San Sebastián como Capital Europea rompe al Gobierno

El socialista Belloch cita a las candidaturas perjudicadas para exigir a Cultura que no formalice la elección

MADRID / SAN SEBASTIÁN Actualizado:

La designación de San Sebastián como Capital Europea de la Cultura 2016, que gestionará Bildu, ha dividido al Gobierno, también al PP, y ha irritado al resto de las candidaturas españolas que preparan iniciativas para que no se formalice la elección. Mientras, el alcalde bildutarra, Juan Carlos Izagirre, eufórico, advirtió ayer de que hará «correcciones» en el programa, sin concretar cuáles.

Si el mismo martes la ministra de Medio Ambiente, Rosa Aguilar, ya anticipaba su disgusto, ayer el vicepresidente tercero del Gobierno, Manuel Chaves, reconoció que la designación de la capital donostiarra es «sorprendente, por muchos motivos que todos conocemos», en referencia a que semejante reconocimiento lo gestionará una coalición que no deslegitima a ETA. Tras subrayar que habría preferido ver a Córdoba como Capital Europea, advirtió de que a partir de ahora no sólo hay que esperar a que Bildu haga un buen uso de la designación, sino «sobre todo exigirlo».

«Lecturas políticas»

Por el contrario, el ministro de Educación, el donostiarra Ángel Gabilondo, sintió «mucha alegría» y ninguna «inquietud política», pese a que el Ayuntamiento esté en manos de una coalición ideada por ETA, según las pruebas que el Gobierno presentó al Supremo. En la misma línea, la titular de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, «como ciudadana donostiarra», se mostró «muy contenta» ya que se trata de una «muy buena elección». Y la responsable de Cultura, Ángeles González Sinde —al contrario que Chaves— rechazó «lecturas políticas» porque la elección «premia el trabajo de Odón Elorza el alcalde saliente».

La profunda división se extiende también a las filas del PSOE. Mientras Elorza escenificaba con su sucesor de Bildu el «abrazo de la reconciliación», el alcalde de Zaragoza, el socialista Juan Alberto Belloch, no dudó en calificar de «dislate» el título de San Sebastián. De las palabras pasó ayer a los hechos y empezó a contactar con el resto de ciudades candidatas para pedir al Ministerio de Cultura que no formalice la elección de San Sebastián, que considera «un disparate». Belloch argumentó que el comité de selección, presidido por Manfred Gaulhofer, se decidió por la capital donostiarra siguiendo criterios políticos, algo que no está permitido. Por eso, exigió al Ministerio de Cultura que devuelva el informe del jurado para que se tome una decisión nueva que no emita valoraciones políticas. El regidor de Burgos, Javier Lacalle (PP), coincidió con Belloch y anunció que va a pedir explicaciones al comité de selección.

En cambio, Odón Elorza arremetió contra su compañero Belloch, al que acusó de «hacer de esto una bronca increíble». En su opinión, «no hay motivo para repetir esta fase», porque «no se puede enmierdar (sic) una decisión cultural muy sólida y poner en cuestión la decisión de este jurado independiente y con un currículo impresionante».

La división también afecta al PP, ya que mientras el diputado Alfonso Alonso aseguraba que San Sebastián corre el riesgo de convertirse en el «escaparate para la proyección internacional de ETA-Batasuna», desde el País Vasco sus compañeros cerraban filas en torno a un programa que «es de todos»y en el que Bildu no ha tenido «ningún mérito». Es más, el presidente de los populares vascos, Antonio Basagoiti, defendía el título advirtiendo que la coalición radical «no va a poder dominar todo lo que tiene que ver con la capitalidad cultural», y recordaba que el Ministerio de Cultura «pintará mucho» en el largo proceso hacia 2016. Asimismo, Basagoiti destacó que los donostiarras no merecen un «doble castigo» —de perder los honores— y tener que soportar a un alcalde de Bildu.

390 millones más para Bildu

Los bildutarras sí tuvieron motivos para celebrar la decisión y ayer no lo ocultaron: a los 390 millones de presupuesto municipal que gestionarán en San Sebastián este año, sumarán 89 millones con los que cuenta el proyecto de Capital Europea —a invertir hasta 2020—. La aportación de la Unión Europea será de 1,5 millones, mientras que las instituciones públicas españolas —Ministerio, Gobierno vasco y Ayuntamiento— lo financiarán en un 75 por ciento y el 20 por ciento restante, patrocinadores privados.

Envalentonado, el nuevo alcalde donostiarra, Juan Carlos Izagirre, que recibió a representantes del Gobierno vasco y el resto de grupos municipales en el mismo salón consistorial de donde ha retirado la enseña nacional, hizo alarde de «unidad» y rehuyó la polémica.

Y para quienes tuvieran dudas —incluidos los miembros del jurado— Izagirre ya se ha encargado de advertir que habrá «correcciones» en el programa original aprobado, aunque no concretó más al respecto.