La ministra de Exteriores, Trinidad Jiménez - ÁNGEL DE ANTONIO

La UE cuestiona el proceso de concesión de subvenciones del Gobierno a las ONG

Solicita a la Aecid que mejore los procesos de contratación, si quiere homologarse con el resto de Europa

MADRID Actualizado:

La Agencia Española de Cooperación Internacional (Aecid), el instrumento que tiene el Gobierno para distribuir el dinero entre las ONG —900 millones de euros en 2010—, no pasa el filtro de la Unión Europea para poder homologarse y así realizar proyectos de cooperación junto con otros países europeos. El Gobierno español ha suspendido algunas asignaturas que tenía que haber aprobado para poder contar con este certificado de calidad, y ahora cuenta con un plazo hasta marzo para ajustarse a lo que la Comisión Europea le pide.

La Agencia Española de Cooperación Internacional (Aecid), el instrumento que tiene el Gobierno para distribuir el dinero entre las ONG —900 millones de euros en 2010—, no pasa el filtro de la Unión Europea para poder homologarse y así realizar proyectos de cooperación junto con otros países europeos. El Gobierno español ha suspendido algunas asignaturas que tenía que haber aprobado para poder contar con este certificado de calidad, y ahora cuenta con un plazo hasta marzo para ajustarse a lo que la Comisión Europea le pide.

La Agencia Española de Cooperación Internacional (Aecid), el instrumento que tiene el Gobierno para distribuir el dinero entre las ONG —900 millones de euros en 2010—, no pasa el filtro de la Unión Europea para poder homologarse y así realizar proyectos de cooperación junto con otros países europeos. El Gobierno español ha suspendido algunas asignaturas que tenía que haber aprobado para poder contar con este certificado de calidad, y ahora cuenta con un plazo hasta marzo para ajustarse a lo que la Comisión Europea le pide.

La Agencia Española de Cooperación Internacional (Aecid), el instrumento que tiene el Gobierno para distribuir el dinero entre las ONG —900 millones de euros en 2010—, no pasa el filtro de la Unión Europea para poder homologarse y así realizar proyectos de cooperación junto con otros países europeos. El Gobierno español ha suspendido algunas asignaturas que tenía que haber aprobado para poder contar con este certificado de calidad, y ahora cuenta con un plazo hasta marzo para ajustarse a lo que la Comisión Europea le pide.

La Comisión Europea realizó en 2010 un informe sobre esta petición del Gobierno español para homologarse y, según ha podido saber ABC, es muy negativo para la agencia española. Los términos de este informe los desveló el nuevo director de la Aecid, Francisco Moza, el pasado mes de diciembre en su primera comparecencia ante la Comisión de Cooperación Internacional del Congreso.

Ajustes técnicos

El nuevo responsable de la agencia de cooperación —que ha llegado a este cargo de la mano de la nueva ministra de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, de la que fue coordinador de su campaña a las primarias del PSOE de Madrid—, reconoció que la Unión Europea, «en su primer informe nos recomienda avanzar en algunos aspectos técnicos de ajuste a los procedimientos de la Unión Europea. Dice que los procedimientos que se hacen en España son perfectamente válidos, pero que se tienen que ajustar para hacer cooperación delegada a lo que ellos quieren».

El director de la Aecid dio a conocer algunas de las cuestiones que la UE le ha pedido que mejoren. La primera de ellas es la puesta en marcha de un «sistema de gestión de riesgos internos que identifique y priorice los riesgos detectados, en términos de impacto y de probabilidad de que ocurran». El segundo punto a mejorar es una «mayor coordinación en los procesos de contratación». En este sentido, Mazo adelantó que «hemos creado una Unidad Centralizada de Contrataciones que ya está funcionando». El tercer requerimiento de la UE es la «aplicación de estándares de buenas prácticas en la contratación de los beneficiarios, que nos aseguren el cumplimiento de las buenas prácticas a los socios con los que trabajamos».

La Aecid se encuentra en el proceso de adaptación a estos requerimientos, que tendrá que presentar el próximo mes de marzo. Será entonces cuando la Unión Europea de su autorización final, ya que el convenio para poder realizar cooperación delegada solo se puede firmar si el resultado de los seis pilares es positivo.

Estos pilares de calidad son los siguientes: procedimientos transparentes, no discriminatorios y que impidan conflictos de intereses en la adjudicación de contratos y de concesión de subvenciones; un sistema de control interno efectivo y eficiente para la gestión de las operaciones; un sistema de contabilidad que permita verificar la correcta utilización de los fondos de la UE; un sistema independiente de auditoría externa, acceso público a la información y garantías de la oportuna publicación anual a posteriori de los beneficiarios de fondos procedentes de la Unión Europea.

La intención del Gobierno de Zapatero era haber conseguido esta homologación durante la Presidencia española de la Unión Europea, como así lo aseguró en el Senado el 25 de mayo de 2009 la anterior directora de la Aecid, Elena Madrazo. Pero no pudo ser así, como desveló ABC en su edición de 5 de julio de 2010, cuando recogió la denuncia realizada por Tecniberia, la asociación que representa a 310 empresas de ingeniería, en el sentido de que esta falta de homologación había impedido que las empresas pudieran optar a una parte de los 5.000 millones de euros de esta cooperación delegada.

Perjuicio empresarial

La Comisión Europea destinó en 2009 un total de 10.000 millones de euros para cooperación, de los que 5.000 fueron para proyectos empresariales e infraestructuras. Es precisamente esta parte a la que pueden aspirar las empresas españolas. Cuando todavía no se requería la homologación para poder acceder a la financiación, las empresas españolas llegaron a conseguir hasta el 11 por ciento de este presupuesto.

Este retraso supone que, en el mejor de los casos, España no podrá participar en la cooperación delegada hasta 2012, ya que a 31 de diciembre de 2010 no ha estado firmado el convenio de homologación, según asegura el portavoz del PP de Cooperación, Gonzalo Robles. Este diputado señala que «la Comisión Europea no nos ha considerado capacitados para hacer cooperación delegada. No hemos sido capaces de situar a la agencia en un lugar de prestigio». Los populares sitúan en las «limitaciones técnicas y humanas» para gestionar proyectos comunitarias, la causa principal de que la UE no haya todavía aprobado la homologación para hacer cooperación delegada.

La necesidad de mejorar los controles internos de la Aecid la justifican casos como el desvelado por ABC sobre las subvenciones concedidas a la Asamblea de Cooperación por la Paz (ACPP). Esta ONG ha sido condenada por dos sentencias judiciales por quedarse con dinero de los trabajadores y la Abogacía del Estado ha planteado que se le retire la homologación.

La Comisión Europea realizó en 2010 un informe sobre esta petición del Gobierno español para homologarse y, según ha podido saber ABC, es muy negativo para la agencia española. Los términos de este informe los desveló el nuevo director de la Aecid, Francisco Moza, el pasado mes de diciembre en su primera comparecencia ante la Comisión de Cooperación Internacional del Congreso.

Ajustes técnicos

El nuevo responsable de la agencia de cooperación —que ha llegado a este cargo de la mano de la nueva ministra de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, de la que fue coordinador de su campaña a las primarias del PSOE de Madrid—, reconoció que la Unión Europea, «en su primer informe nos recomienda avanzar en algunos aspectos técnicos de ajuste a los procedimientos de la Unión Europea. Dice que los procedimientos que se hacen en España son perfectamente válidos, pero que se tienen que ajustar para hacer cooperación delegada a lo que ellos quieren».

El director de la Aecid dio a conocer algunas de las cuestiones que la UE le ha pedido que mejoren. La primera de ellas es la puesta en marcha de un «sistema de gestión de riesgos internos que identifique y priorice los riesgos detectados, en términos de impacto y de probabilidad de que ocurran». El segundo punto a mejorar es una «mayor coordinación en los procesos de contratación». En este sentido, Mazo adelantó que «hemos creado una Unidad Centralizada de Contrataciones que ya está funcionando». El tercer requerimiento de la UE es la «aplicación de estándares de buenas prácticas en la contratación de los beneficiarios, que nos aseguren el cumplimiento de las buenas prácticas a los socios con los que trabajamos».

La Aecid se encuentra en el proceso de adaptación a estos requerimientos, que tendrá que presentar el próximo mes de marzo. Será entonces cuando la Unión Europea de su autorización final, ya que el convenio para poder realizar cooperación delegada solo se puede firmar si el resultado de los seis pilares es positivo.

Estos pilares de calidad son los siguientes: procedimientos transparentes, no discriminatorios y que impidan conflictos de intereses en la adjudicación de contratos y de concesión de subvenciones; un sistema de control interno efectivo y eficiente para la gestión de las operaciones; un sistema de contabilidad que permita verificar la correcta utilización de los fondos de la UE; un sistema independiente de auditoría externa, acceso público a la información y garantías de la oportuna publicación anual a posteriori de los beneficiarios de fondos procedentes de la Unión Europea.

La intención del Gobierno de Zapatero era haber conseguido esta homologación durante la Presidencia española de la Unión Europea, como así lo aseguró en el Senado el 25 de mayo de 2009 la anterior directora de la Aecid, Elena Madrazo. Pero no pudo ser así, como desveló ABC en su edición de 5 de julio de 2010, cuando recogió la denuncia realizada por Tecniberia, la asociación que representa a 310 empresas de ingeniería, en el sentido de que esta falta de homologación había impedido que las empresas pudieran optar a una parte de los 5.000 millones de euros de esta cooperación delegada.

Perjuicio empresarial

La Comisión Europea destinó en 2009 un total de 10.000 millones de euros para cooperación, de los que 5.000 fueron para proyectos empresariales e infraestructuras. Es precisamente esta parte a la que pueden aspirar las empresas españolas. Cuando todavía no se requería la homologación para poder acceder a la financiación, las empresas españolas llegaron a conseguir hasta el 11 por ciento de este presupuesto.

Este retraso supone que, en el mejor de los casos, España no podrá participar en la cooperación delegada hasta 2012, ya que a 31 de diciembre de 2010 no ha estado firmado el convenio de homologación, según asegura el portavoz del PP de Cooperación, Gonzalo Robles. Este diputado señala que «la Comisión Europea no nos ha considerado capacitados para hacer cooperación delegada. No hemos sido capaces de situar a la agencia en un lugar de prestigio». Los populares sitúan en las «limitaciones técnicas y humanas» para gestionar proyectos comunitarias, la causa principal de que la UE no haya todavía aprobado la homologación para hacer cooperación delegada.

La necesidad de mejorar los controles internos de la Aecid la justifican casos como el desvelado por ABC sobre las subvenciones concedidas a la Asamblea de Cooperación por la Paz (ACPP). Esta ONG ha sido condenada por dos sentencias judiciales por quedarse con dinero de los trabajadores y la Abogacía del Estado ha planteado que se le retire la homologación.