EFE

La crisis reduce a la mitad la llegada de inmigrantes en patera

Rubalcaba niega «taxativamente» que la Policía haga redadas de «sin papeles»

C. MORCILLO
Actualizado:

España ha pasado de ser la puerta de entrada a Europa para el 13 por ciento de los extranjeros en situación irregular a suponer el cinco por ciento.La crisis ha conseguido unos resultados en la lucha contra la inmigración ilegal que no habían logrado las millonarias inversiones. El año pasado llegaron a nuestras costas 3.632 «sin papeles» frente a los 7.285 del año anterior; es decir, la mitad.

«Es el mejor dato de la última década», subrayó ayer el vicepresidente primero del Gobierno y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, al presentar el balance que, eso sí, atribuyó a la colaboración con los países africanos y a la eficacia del Servicio Integral de Vigilancia Exterior (SIVE). El ministro explicó que además han llegado menos embarcaciones y más pequeñas (338 pateras y cayucos).

Pero las cifras son mucho más contundentes si se centra la vista en Canarias, donde en el año 2006 se produjo una auténtica «invasión» con la llegada de 31.678 personas, frente a las casi simbólicas 196 que decidieron coger el cayuco durante el año pasado (91,6 por ciento menos). Es la reducción más drástica experimentada desde que los españoles empezamos a oír hablar de pateras y de hecho es levemente superior a la de 1997, cuando el fenómeno apenas había comenzado en las Islas.En todo ese periodo hubo, casi por primera vez, cuatro meses sin pateras, no llegó ninguna desde Senegal y «sólo una» de Mauritania.

En cuanto a las costas de la Península y Baleares, la caída el año pasado fue del 32 por ciento, pasando de las 5.039 personas interceptadas en 2009 a un total de 3.436 en 2010. En comparación con el año 2006, el descenso ha sido del 56,3 por ciento. El vicepresidente se jactó de la eficacia del SIVE, que «defiende las costas y salva vidas». «Con el SIVE tenemos la absoluta garantía de que nadie entra en nuestro país sin que lo sepamos», apostilló el ministro obviando que en más de una ocasión el sistema sí ha fallado y en otras ha permanecido apagado por averías que han tardado en repararse más de lo debido.

En el capítulo de inmigración irregular en Ceuta y Melilla, señaló que también se ha registrado «el mejor año de la década» porque la presión ha descendido un 71, 8 por ciento respecto de 2005, cuando se interceptaron 5.566 personas frente a las 1.567 del año pasado que llegaron a nado, ocultos en coches o saltando la valla.

El ministro incidió en que la mayoría de inmigrantes irregulares en España no entraron ilegalmente, sino que llegaron «con permiso para una estancia y después, se quedaron». El año pasado fueron expulsados 11.454 extranjeros en situación ilegal. El 71 por ciento tenían relación con la delincuencia. Cuestión distinta son las localizaciones e identificaciones de extranjeros sin permiso de residencia. Rubalcaba negó «taxativamente» que la Policía haga redadas con este fin. Son —dijo— «operaciones» relacionadas con otros asuntos y si en ellas se sorprende a personas sin la documentación, se les identifica. El ministro avanzó que a día de hoy, 774 inmigrantes están retenidos en algún Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de la Península y otros 51 en Canarias a la espera de su expulsión.