Cospedal arremete contra el lendakari López por «ingrato y desagradecido»

Blanco contraataca al afirmar que a una parte del PP «le preocupa» que Zapatero acabe con ETA

S. E.
MADRID Actualizado:

La lucha antiterrorista volvió a ser ayer motivo de controversia entre socialistas y populares hasta el punto de que la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, llegó a calificar al lendakari, Patxi López, de «ingrato y desagradecido». Cospedal respondía así a unas declaraciones que hizo el pasado sábado el lendakari, que consideró «inmorales e irresponsables» las críticas del PP a la política antiterrorista y acusó a la propia Cospedal de atacar «despiadadamente» al Gobierno en este capítulo.

«El Partido Popular ha apoyado al Gobierno de España siempre que su objetivo ha sido terminar con los terroristas y que ETA no pueda colarse en las elecciones», replicó la dirigente popular, que recordó a continuación que «por garantizar la libertad en el País Vasco, el PP ha apoyado al Gobierno socialista y lo seguirá haciendo si defiende la libertad y la postura de que con ETA no se puede negociar».

También el vicesecretario general del PSOE y ministro de Fomento, José Blanco, contribuyó a echar más leña al fuego al aseverar, en una entrevista a Onda Cero, que a una parte del PP «le preocupa que se pueda acabar con el terrorismo de ETA bajo el mandato del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y del ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. Eso se demuestra día a día —continuó— con algunas actitudes o algunos comportamientos», en alusión a las preguntas que el PP formula en torno al chivatazo policial del «caso Faisán». «Algunos están más preocupados por debilitar al ministro del Interior que a la banda terrorista ETA», reiteró Blanco.

Después de acusar al primer partido de la oposición de no querer el fin de ETA apeló a que «el sentido de Estado, la obligación del acuerdo derivado del Pacto Antiterrorista, debería obligarnos a todos a ser más escrupulosos, exquisitos y apoyar sin fisuras al Gobierno en una lucha que es la de todos los demócratas y que es que se acabe de una vez por todas el terrorismo y ETA en nuestro país».

El presidente del PP en el País Vasco, Antonio Basagoiti, consideró que «no es momento de buscar pelea» entre el PP y el PSOE, «es momento de acabar la pelea contra ETA para ganarles». En la presentación de la candidatura del PP en Getxo (Vizcaya) para las municipales del 22-M Basagoiti emplazó a todos a «estar unidos y en el buen camino para que la democracia venza a la dictadura».

Y si la polémica en torno a la lucha antiterrorista no fuera suficiente, hay otra, la generada por las palabras de José María Aznar en torno a Gadafi, ese «amigo extravagante». El domingo fue José Blanco, otra vez, el que animó a los periodistas a buscar un nexo de unión entre el «caso Gürtel» y Gadafi. «Cuando Gadafi le regaló el caballo y cuando el hijo de Gadafi empezó a hacer pinitos en Madrid, algunas cosas se empezaron a consolidar. Miremos negocios y miremos familias y veremos el nexo común», dijo críptico.

En respuesta, el vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González Pons, replicó ayer que «no voy a contestar a las chorradas de Blanco». Pero afirmó que «creo que no necesitamos ministros payasetes ni que entretengan a los españoles, necesitamos ministros que resuelvan los problemas de los españoles. España es demasiado seria como para que el Gobierno se dedique a ser el club de la comedia cada fin de semana», afirmó.

Por su parte, José María Aznar manifestó ayer desde Estepona que no está dispuesto a ser «parapeto de la desvergüenza de nadie, y menos para el Gobierno». El ex presidente del Ejecutivo consideró una «historia de manipulación lamentable que, el mismo día en que se sabe que Gadafi bombardea a la población con bombas de racimo españolas, se monte un follón para decir que Aznar es amigo de dictadores». Se preguntó Aznar si es que el Gobierno de España «vende bombas a los enemigos, no a los amigos».