«Chupinazo» de San Fermín sin ikurriñas

Pocas banderas, ninguna tensión y tranquilidad absoluta... El «chupinazo» de los anfermines alejó de la calle cualquier atisbo de tensión política y dio paso a una semana de fiesta ininterrumpida

PABLO OJER
PAMPLONA Actualizado:

El nuevo alcalde de Pamplona, Enrique Maya, lanzó ayer el «chupinazo» desde el balcón del Ayuntamiento para dar la bienvenida a unos nuevos sanfermines, en un acto casi exento de ikurriñas y de simbología proetarra. Salvo alguna pancarta aislada alusiva a presos de ETA que fue retirada por la Policía, volvió a fracasar el intento de los independentistas y batasunos de politizar una de las fiestas más populares de España. «Que vivamos las fiestas en paz y armonía», expresó Enrique Maya, de UPM, que invitó a dedicarse «solo» a disfrutar y olvidarse de los problemas.

Maya desea que este espíritu festivo se contagie al País Vasco y que sirva de «ejemplo». «Ellos no han comenzado bien: han quitado retratos del rey y banderas de España, constitucionales. En Pamplona ha sido al revés: ha habido mucho respeto y esto marcha», declaró a la cadena Cope.

El resto de representantes políticos coincidieron en dejar aparcada la política durante unos días. En el acto de ayer pareció que fueron coherentes con sus palabras porque entre los invitados que acudieron a la Casa Consistorial había políticos tan opuestos como el concejal del PP en Elorrio, Carlos García, y el presidente de las Juntas Generales de Guipúzcoa por Bildu, Martín Garitano. Ni los populares ni los probatasunos cruzaron ni una mirada, ni mucho menos unas palabras. Se trató de una cordial ignorancia que evitó la mínima tensión.

Todos los representantes políticos aludieron a que se retire por unos días la política. La portavoz de UPN, María Caballero, deseó que estas fiestas transcurran con «normalidad, que sean alegres, donde la gente disfrute después de un año complicado en lo económico y social con muchos problemas». El portavoz socialista, Juan Moscoso, recordó que «las fiestas deben de ser un lugar para evitar la confrontación política y las reivindicaciones que generen tensión». El portavoz del PP, José Núñez, invitó a «que todo el mundo venga con ganas únicamente de pasárselo bien».