Los cambios en el Gobierno revelarán si Rubalcaba controla todo el PSOE
Rubalcaba, el sábado, en su proclamación como candidato a la presidencia del Gobierno - ÁNGEL DE ANTONIO

Los cambios en el Gobierno revelarán si Rubalcaba controla todo el PSOE

Zapatero decide si nombra vicepresidente primero o corre el escalafón en favor de Salgado y ChavesCamacho y Jáuregui siguen en todas las quinielas para ocupar la cartera de Interior y la Portavocía

MADRID/VALENCIA Actualizado:

José Luis Rodríguez Zapatero remodelará esta semana el gabinete para hacer frente a la recta final de la legislatura, ya sin Alfredo Pérez Rubalcaba en el Gobierno. Tiene que decidir, entre hoy y mañana, si cubre con alguien de peso político la principal vacante que deja Rubalcaba, la vicepresidencia primera, en cuyo caso estaría enviando una señal inequívoca de querer agotar la legislatura, o se limita a corregir el escalafón de forma nominal. Ello significaría nombrar vicepresidenta primera a Elena Salgado, ahora vicepresidenta segunda; y, a su vez, vicepresidente segundo a Manuel Chaves. En medios gubernamentales consultados anoche por ABC se daba por seguro que Zapatero empezará a llamar hoy a los protagonistas de su última crisis de Gobierno.

De confirmarse la hipótesis del «pequeño reajuste», en esos mismos medios se da por seguro que Ramón Jáuregui sumará la Portavocía del Gobierno al Ministerio de Presidencia, y que Antonio Camachoascenderá de secretario de Estado de Seguridad a ministro del Interior. La pasada semana alguien deslizó la hipótesis de que el actual titular de Justicia, Francisco Caamaño, ocupe también la cartera del Interior, a imagen y semejanza del «biministro» Juan Alberto Belloch en el último Gobierno de Felipe González. No obstante, las fuentes consultadas lo ven poco probable, precisamente porque Rodríguez Zapatero no querrá emular, dicen, lo que hizo González en 1995. Además, el proceso de «principio del fin de ETA», del que habla recurrentemente Rubalcaba, exige al frente a una persona como Camacho, conocedora de todas sus claves.

También se ha barajado la hipótesis de que Caamaño asuma la cartera de Interior

En cualquier caso, según cómo se desarrolle esta crisis se harán lecturas políticas sobre el control de Rubalcaba en el Ejecutivo. Porque fue él, en octubre de 2010, cuando Zapatero le ofreció la vicepresidencia primera, quien llevó hasta la mesa del Consejo de Ministros a Ramón Jáuregui. Un ascenso ahora de la ministra de Defensa, Carme Chacón, a la vicepresidencia política sería interpretado como la señal de que Zapatero intenta aumentar su visibilidad para el día siguiente de las elecciones, cuando la predecible derrota electoral de los socialistas obligue a ese partido a buscar recambio. Y abriría, a buen seguro, la primera gran crisis de bicefalia entre él y Rubalcaba.

Mientras tanto, ayer siguieron las reacciones al discurso del candidato socialista a la Presidencia del Gobierno tras ser proclamado, el sábado, por el Comité Federal del PSOE. La directora del Comité Electoral, Elena Valenciano, rechazó las interpretaciones que se han hecho del giro a la izquierda y el desmarque respecto a Zapatero protagonizado por el candidato. Valenciano dijo en la SER que lo argumentado por Rubalcaba «no es una enmienda a la totalidad de la política de Zapatero», sino una «política distinta» porque la situación ha cambiado y exige cosas diferentes. «No se trata tanto de reconocer errores», recalcó, como de desarrollar la «gran virtud» del PSOE, que ha sido siempre «acompañar lo que la mayoría social de España estaba demandando».

PP: «Zapatero no es nadie»

El vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González Pons, afirmó que las propuestas presentadas el sábado por Rubalcaba —del que dijo que es «como Zapatero, pero sin cejas»— son una «enmienda a la totalidad» a la política del todavía presidente del Gobierno. Pons hizo esas declaraciones en un acto del PP de la Comunidad Valenciana, donde volvió a pedir elecciones anticipadas, porque, si Zapatero «ya no es nadie» en su partido, «tampoco debe servir» como presidente de todos.

Pons se dirigió directamente a Zapatero para exigirle que, si no es «líder» del PSOE ni «candidato», actúe como «un hombre de Estado» y no deje a Rubalcaba convocar elecciones «con el mando a distancia».