La Audiencia ratifica que la izquierda abertzale es ETA

La Audiencia ratifica que la izquierda abertzale es ETA

En la sentencia de «Bateragune» alude a un informe en el que la banda reprochaba a Otegi que no contara antes con EA, hoy ya en Bildu

MADRID Actualizado: Guardar
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Que la izquierda abertzale es ETA ya lo advirtió el Supremo cuando el pasado 1 de mayo desenmascaró a la coalición Bildu y le prohibió presentarse a las elecciones autonómicas, decisión que luego el Tribunal Constitucional corregiría con los resultados que hoy estamos viendo. La Audiencia Nacional ratifica esta dependencia orgánica, y en la sentencia del «caso Bateragune», en la que, como adelantó ayer ABC, condena al ex portavoz batasuno Arnaldo Otegi a 10 años de prisión, asume los argumentos que llevaron al Alto Tribunal a frenar infructuosamente la presencia de Bildu en las instituciones.

En su resolución, de 144 páginas, y en la que junto con Otegi, también considera al ex secretario general de LAB Rafael Díez Usabiaga «dirigente y promotor» de la estrategia de «acumulación de fuerzas» encomendada por ETA, la Sección Cuarta de lo Penal tampoco se cree que la izquierda abertzale tuviera la firme voluntad de romper con la banda terrorista cuando, desde finales de 2008, diseñó ese cambio de estrategia, en la que aparentemente los batasunos se desvinculaban de la violencia etarra.

Fue una simple operación de «maquillaje» para volver a las instituciones y sortear así la ilegalización de Batasuna. No existió nunca esa voluntad porque, señalan los magistrados, en el lenguaje de la izquierda abertzale no ha habido un desmarque explícito de la violencia terrorista. Es sólo un indicio más de la sumisión abertzale a ETA. A él se suman otros, como la «idéntica terminología y sintonía» entre las palabras utilizadas por los representantes de la izquierda abertzale (en este caso concreto, Otegi y Usabiaga) y los documentos intervenidos a ETA.

El análisis de los mismos vuelve irremediablemente a recordar a Bildu y certificar que el camino emprendido entonces (a finales de 2008) por la izquierda abertzale con ese falso cambio de estrategia, con Otegi a la cabeza, no salió del todo mal. Destaca un documento, fechado en junio de 2009, un año antes de las elecciones del 22-M, que sustenta esta tesis. En él, ETA recrimina a la izquierda abertzale que en las elecciones europeas (que se celebraron ese mismo mes) se decantara por la marca Iniciativa Internacionalista y no se acercara a Eusko Alkartasuna (EA), hoy dentro de la coalición Bildu.

«¿Hemos hablado con EA?»

«Teníamos como prioridad en la izquierda abertzale —dice ETA— la opción de Hostoa», el árbol, «en clara referencia al logotipo de EA», aclara la Sala. Y sigue ETA: «¿La izquierda abertzale ha trabajado en esta dirección con Hostoa? ¿Les hemos explicado la propuesta tan bien como era necesario? Para la izquierda abertzale la acumulación de fuerzas ha de estar por encima de las siglas. Nunca por encima de vías u objetivos (...)».

De lo general a lo particular, pocas sorpresas depara la sentencia en lo que se refiere a la vinculación de los hoy condenados con ETA. «Los cinco ver información de los otros acusados en la otra página cumplían las instrucciones que les marcaba la organización terrorista», apunta la Sala presidida por Ángela Murillo. Estaban «insertados» en ETA y actuaban «en una relación de tutelaje y disciplina» con la banda.

Otegi y Usabiaga tenían un papel protagonista en este proyecto. De ahí su condena como dirigentes: «Ostentaban la superior categoría de responsables o promotores de esa estructura, trazando y transmitiendo las líneas de actuación a los demás»..