Operación policial contra el terrorismo yihadista - EFE

Los yihadistas detenidos en Salou y Tánger se entrenaron en Molenbeek

Nueva operación conjunta de la Policía con la Dirección General de la Vigilancia del Terrorismo (DGST) marroquí, con tres arrestados

MadridActualizado:

La Comisaría General de Información de la Policía española y la Dirección General de la Vigilancia del Territorio (DGST) marroquí asestaron ayer un nuevo golpe al terrorismo yihadista con la detención de dos individuos en nuestro país -ambos de origen marroquí, de los cuales uno estaba en situación irregular- y otro más en Tánger. Se trata de sujetos considerados peligrosos que habían mostrado su intención de viajar a Siria para enrolarse en las filas de Daesh y morir en una acción de martirio. Además, formaban parte de una trama dedicada a la captación y envío de muyahidines a las zonas de yihad que ya había sido atacada en octubre de 2015, cuando fueron arrestadas diez personas, seis de ellas en Marruecos.

Fuentes de la máxima solvencia consultadas por ABC destacaron que dos de los ahora detenidos, en concreto en la localidad tarraconense de Salou y en Tánger, se entrenaron en técnicas de lucha cuerpo a cuerpo y de boxeo en el barrio de Molenbeek, en Bruselas, del que han salido varios de los terroristas que han protagonizado los atentados terroristas más sangrientos de los sufridos por Europa en los últimos años. Asimismo, los tres arrestados -el último, de 21 años, fue capturado en Badalona- recibieron instrucciones sobre formación militar, lo que les hacía especialmente peligrosos a juicio de las fuentes consultadas.

Los dos detenidos en Cataluña mantenían contactos habituales con otros arrestados en España en anteriores operaciones policiales por su pertenencia a Daesh y con miembros destacados de esta organización terrorista que se encuentran en la zona de conflicto sirio-iraquí. Precisamente los sospechosos tenían intención de viajar hasta allí para entrar en combate en cuanto les fuera posible.

Los detenidos realizaban labores de captación, adoctrinamiento y reclutamiento no solo de forma personal sino también a través de las redes sociales, que utilizaban para compartir vídeos y fotografías e incitar a la realización de ataques terroristas y la comisión de atentados suicidas. Sin embargo, siempre según las mismas fuentes consultadas por ABC, no hay constancia hasta ahora de que estos individuos concretos hayan enviado muyahidines a Siria e Irak.

La determinación de los implicados de emprender ataques terroristas ha quedado plenamente acreditada en la investigación. De hecho, como ya se ha señalado, habían manifestado su firme voluntad de hacer la yihad y morir como mártires, y para este propósito veían e intercambiaban de forma reiterada material audiovisual de Daesh, según un comunicado difundido ayer por el Ministerio del Interior.

Igualmente habían realizado labores de adoctrinamiento en personas próximas de su entorno. Prueba de ello es que uno de los dos detenidos en España, al parecer el de Salou, había convencido a su pareja de que siguieran el ejemplo de su hermano, desplazado a Siria a combatir.

El origen de esta investigación se sitúa en la operación realizada en octubre de 2015 en la que se arrestó a diez personas vinculadas a una red de Daesh. Se desarrolló en las localidades españolas de Toledo, Badalona (Barcelona), Xeraco (Valencia) y en la marroquí de Casablanca, donde hubo seis detenciones. Aquel grupo, según se informó entonces, estaba especializado en la captación de mujeres y divulgaba el ideario yihadista mediante comunicaciones con un elevado grado de privacidad, algo que conseguían usando plataformas virtuales dotadas de filtro de seguridad. La red había logrado extender sus ramificaciones a España y Marruecos, además de ser capaz de mantener contacto con terroristas en zonas de combate.

Zoido destaca la colaboración con Rabat

El ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, destacó ayer la «inestimable» colaboración de Marruecos en la lucha contra el terrorismo y subrayó que la misma está permitiendo que la «seguridad en ese país garantice también la seguridad en España». Tras felicitar a la Policía, el ministro agradeció a los «amigos, socios y aliados del Reino de Marruecos su inestimable colaboración en la lucha contra el terrorismo». Según Zoido, esta cooperación demuestra que «juntos somos más fuertes y pone de manifiesto la importancia de la cooperación policial internacional como eje estratégico en la lucha contra el terrorismo». Este tipo de colaboración permite «luchar desde dentro contra el terrorismo y también hacerlo desde fuera de nuestras fronteras», concluyó el ministro.