Uno de los supuestos yihadistas detenidos ayer durante la operación desarrollada en Barcelona e Igualada
Uno de los supuestos yihadistas detenidos ayer durante la operación desarrollada en Barcelona e Igualada - EFE

Los yihadistas detenidos en Barcelona acumulaban más de 300 antecedentes por robos y hurtos

Los 17 detenidos, que aún no tenían capacidad de perpetrar masacres, serán investigados por los delitos de terrorismo, organización criminal, contra el patrimonio y contra la salud pública

Barcelona/MadridActualizado:

Con la «convicción y el propósito» de cometer un atentado. Los Mossos d’Esquadra desarticularon ayer una célula yihadista en Barcelona que tenía la intención de llevar a cabo una acción terrorista, aunque todavía no disponía de la capacidad logística para perpetrarla. A primera hora de la mañana, un centenar de agentes de la policía catalana se desplegaban en la capital catalana y en Igualada (Barcelona) en un operativo que se saldó con 17 detenidos. Aunque la investigación y análisis del abundante material informático aprehendido lo acabará de determinar, los Mossos consideran que el núcleo duro de la célula estaba compuesto por cinco miembros. La investigación arrancó en mayo de 2017 y está dirigida por el juzgado central número 6 de la Audiencia Nacional.

Según informó el consejero de Interior de la Generalitat, Miquel Buch, los detenidos, ahora investigados por los delitos de terrorismo, organización criminal, contra el patrimonio y contra la salud pública, entre otros, acumulan numerosos antecedentes por robos y hurtos, hasta 369, en el centro de Barcelona, en lo que comienza a ser un patrón habitual en otros operativos relacionados con el terrorismo de corte yihadista. La mayoría de los detenidos, de hecho, vivían del robo, si bien alguno también ha estado vinculado al tráfico de estupefacientes e incluso a la falsedad documental. Esto demuestra que la pequeña delincuencia es un caladero de captación de grupos islamistas, además de servir para encontrar vías de financiación, especialmente a través del tráfico de drogas.

El consejero Buch precisó —en una comparecencia en la que no admitió preguntas— que los detenidos tenían la clara intención de cometer un atentado, pero sin capacidad todavía de consumar sus pretensiones. Los cinco miembros del núcleo duro son de origen argelino, si bien entre el resto de detenidos los hay de diversas procedencias como Libia, Irak, Marruecos y Egipto.

Mismo nivel de alerta

Además de las 17 detenciones practicadas, los investigadores registraron durante el operativo de ayer cinco viviendas en la capital catalana y una más en Igualada (Barcelona). Los Mossos intervinieron numeroso material informático que ahora deberán analizar.

La sombra del salvaje atentado del 17 de agosto de 2017 en Barcelona y Cambrils (Tarragona) sigue planeando. En Cataluña, al igual que ocurre en el resto de España, se mantiene un nivel de alerta terrorista de cuatro sobre cinco. Por eso la lucha antiyihadista es una «prioridad» para los Mossos, tal y como recordó ayer el consejero Buch, por lo que se destinan muchos recursos y esfuerzos a esta materia.