Al Yasira. La cadena árabe quiere ser planetaria en inglés

Eran las tres de la tarde en los cuarteles generales de Al Yasira en Doha, la capital de Qatar, cuando los presentadores Shiulie Ghosh y Sami Zeidan se sentaron a la mesa de un plató y los ordenadores

EMILI J. BLASCO. CORRESPONSAL EN LONDRES
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Eran las tres de la tarde en los cuarteles generales de Al Yasira en Doha, la capital de Qatar, cuando los presentadores Shiulie Ghosh y Sami Zeidan se sentaron a la mesa de un plató y los ordenadores les dieron los textos no en árabe sino en inglés. El pasado 15 de noviembre nacía Al Yasira English, el canal internacional en inglés con el que la televisión de Qatar, a punto de cumplir diez años, quiere pasar de un claro liderazgo como fuente informativa en los países árabes a competir con poderosos rivales como la CNN y la BBC en el resto del mundo.

Tras el inicial saludo, se produjo la habitual llamada del «breaking news» (noticia de última hora) de los informativos anglosajones: la amenaza de un tsunami en Japón. En un intento de aportar de inmediato los credenciales de equilibrio que pretende exhibir la cadena, los presentadores luego dieron paso a una entrevista con el líder de Hamás, Khaled Meshaal, y anunciaron que después se emitiría una entrevista con el viceprimer ministro israelí, Simon Peres.

Esa secuencia de noticias retrata bien el anunciado propósito de Al Yasira, que pasa desde principios de este año, de doce horas de programación, a veinticuatro.. Criticada por la difusión de vídeos reivindicativos de Al Qaeda, ofrecer tomas explícitas de sufrimiento en conflictos bélicos o difundir imágenes de soldados norteamericanos muertos en combate -algo que le puso a un paso de EE.UU. bombardeara sus instalaciones en Doha-, la cadena también se ha ganado el reconocimiento por una labor independiente, en la que el emir de Qatar, propietario de Al Yasira, apenas ha interferido.

Para el lanzamiento de Al Yasira Inglés se contrató a conocidos periodistas anglosajones, sobre todo de la BBC, en un esfuerzo que no ha escatimado medios: 700 empleados de una cincuentena de países, de ellos 300 periodistas; más de 60 oficinas por todo el mundo, contando las compartidas con las emisiones en árabe, y un elevado presupuesto que es un todavía un misterio, como el de la empresa matriz, que corre a cargo del emir.

Alta definición

Es el primer canal que emite toda su programación en alta definición. Su propósito de alcanzar 80 millones de hogares lo realizará mediante satélite y cable (en EE.UU. de momento sólo a través de conexión de internet, ante el miedo de los proveedores a suministrar contenidos de una compañía tachada de propagandística por la Administración Bush). En el caso de España, llega a través de Jazztelia TV y Orange TV.

Tras ese esfuerzo tecnológico, lo que existe detrás de Al Yasira Inglés es la voluntad de romper el monopolio que la visión anglosajona sobre los acontecimientos del mundo ha adquirido en la era de la globalización. «Una de nuestras metas es invertir el flujo de información hacia el sur», ha declarado Wadah Khanfar, director general del grupo. Según Khanfar, el uso del inglés debe permitir no sólo que la voz árabe adquiera carácter global, sino también que una visión externa a Europa y EE.UU. se extienda en otras partes del planeta, como África, Asia e Hispanoamérica.

«Todos nuestros competidores, como CNN International y BBC World, concentran alrededor del 80 por ciento de sus puntos de reunión de información en Norteamérica y Europa Occidental. Nosotros concentramos el 80 por ciento fuera de esas áreas», declara el estadounidense Dave Marash, proveniente de la ABC y ahora presentador desde el centro de Washington, uno de los cuatro principales estudios que se pasan el testigo a lo largo del día.

Siguiendo el sol, las emisiones comienzan desde las emblemáticas Torres Petronas de Kuala Lumpur (Malasia), continúan luego desde Doha, Londres y Washington, hasta completar las 24 horas de informativos, documentales (que en Qatar han empezado también a emitirse en un canal de 24 horas para difundir la diversidad del mundo islámico) y debates.

Comenzar con una entrevista con el líder de Hamás dice también de la buena relación de Al Yasira con todos los agentes de Oriente Medio. Según el británico Nigel Parsons, director del canal tras su paso por la BBC, «cuando nuestros rivales cubrían el veredicto del juicio de Sadam Husein, pasaban la cobertura a sus estudios de Londres o Washington para conocer la reacción de especialistas sobre Oriente Medio; nuestros expertos son árabes que están en Oriente Medio».

Y la entrevista con Simon Peres vendría a señalar una intención de equilibrio destacada por todos los fichajes occidentales que han comenzado a trabajar para Al Yasira Inglés. Uno de los más sonados es David Frost, veterano e influyente periodista de la BBC. Su primer invitado fue Tony Blair, en una entrevista que fue portada en todas partes porque el primer ministro vino a reconocer por primera vez que la situación en Irak es un «desastre».

Frost ha revelado que antes de cambiar de empresa indagó entre sus altos contactos en Londres y Washington sobre si Al Yasira guarda alguna relación con Al Qaeda. «No es una sorpresa que no los tenga, porque Qatar es uno de nuestros más importantes aliados en Oriente Medio», manifiestó Frost. Por su parte, Dave Marash, de origen judío, asegura que no trabajaría en una compañía antisemita. A pesar de que el ex secretario de Defensa norteamericano Donald Rumsfeld calificó a Al Yasira de «viciosa, imprecisa e inexcusable», Marash insiste en que el canal «es una organización de noticias, no una organización de adoctrinamiento político o cultural».

En la guerra abierta por ofrecer visiones diferentes a las consolidadas en cada área del planeta, la BBC se dispone a lanzar este año un canal internacional en árabe, mientras que Rusia y el continente africano han puesto en marcha sendas cadenas en inglés, tal como se dispone a hacer también Francia.