Reunión de la Ejecutiva del PNV, con el todavía lendakari Ibarretxe e Íñigo Urkullu / EFE
Reunión de la Ejecutiva del PNV, con el todavía lendakari Ibarretxe e Íñigo Urkullu / EFE

El PNV vuelve a la carga contra «un pacto frentista PSE-PP que «desestabilizaría Euskadi»

E. MONTAÑÉS / AGENCIAS | MADRID / BILBAO
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El presidente del PNV, Íñigo Urkullu, sigue divisando al candidato a revalidar su sitio en la Lendakaritza, Juan José Ibarretxe, en el mismo lugar durante los próximos cuatro años. Se aferran a los resultados del domingo, que colocan al nacionalismo vasco como el partido mayoritario, con 30 escaños, a la postre insuficientes para gobernar con mayoría en el hemiciclo de Vitoria. Así las cosas, y tras la rueda de prensa de Patxi López de ayer -en la que definió como «irrenunciable» su objetivo de convertirse en lendakari- Urkullu ha comparecido hoy igualmente en Bilbao para «mover ficha» y confiar en que su encuentro con los socialistas de mañana sea recibido, «quizás, con la felicitación del PSE al PNV por ser el partido más votado» por la ciudadanía vasca. En cualquier caso, Urkullu ha indicado que «sería irresponsable someter la arquitectura institucional a la inestabilidad», sobreentendiendo que un pacto «PSE-PP crearía frentismo», así que su receta es que a partir del encuentro de este jueves con Patxi López y sus acólitos, el PNV busque un «acuerdo de estabilidad política y económica de amplia base» para Euskadi, liderado por la formación nacionalista.

No se ven en la oposición

Pero en el «diálogo político» que preconiza Urkullu irradia la resistencia del PNV a ceder el poder. Ante la concatenación de preguntas sobre el supuesto liderazgo de Ibarretxe en la oposición o las consignas políticas del PNV en esa situación, el presidente de la Ejecutiva del PNV ha despejado balones y no ha hecho ni siguiera el ejercicio de extrapolarse a esa situación.

Urkullu insistió en que «es el momento de cerrar una etapa» porque no se puede «caer en la tentación de abonar el terreno de la política de frentes». «Es el momento de la responsabilidad, del liderazgo compartido. Los problemas son de tal magnitud, que es urgente compartir el diagnóstico de acordar entre una amplia mayoría cuantas medidas sean necesarias para afrontar los retos», ha dicho volviendo a poner al PSE en la tesitura de elegir gobernar con los nacionalistas o con los populares. Urkullu acusa a los socialistas vascos de constituir un frente en un sistema de golpe institucional. «Los resultados son lo sq que son y el PNV es el partido ganador, así que ofrece un planeatmiento de acuerdos» como le corresponde, ha incidido el presidente de la EBB del PNV.

A pesar de que López fue claro ayer al pedir a Urkullu, en particular, y por ende, a todo el PNV que no «amenazase» de forma apocalíptica con la ruptura de Euskadi si no es comandada por el PNV, Urkullu ha insistido en la «irresponsabilidad» de someter a Ajuria Enea (sede del Gobierno vasco) a experimentos que puedan llevar a gobernar Euskadi desde el frentismo o si no, a la parálisis institucional.