Pablo Casado, de campaña ayer lunes en Toledo - LUNA REVENGA

El voto de protesta de Casado pone en alerta a Cospedal y Santamaría

El Partido Popular asume que puede haber un 30 o 40 por ciento de voto «incontrolado»

MadridActualizado:

A tres días de que los afiliados inscritos voten, en el PP se respira una grandísima incertidumbre. El escenario de sus «primarias» está totalmente abierto, y los populares asumen que puede haber un 30 o 40 por ciento de voto «incontrolado», que se escapa del poder de los barones provinciales. Ese es el porcentaje de los 66.706 militantes inscritos sobre los que Pablo Casado puede ejercer más influencia, ya que el resto estaría más próximo a una de las dos grandes favoritas, Soraya Sáenz de Santamaría y María Dolores de Cospedal. Sería un voto de protesta, más crítico respecto a la etapa anterior, que podría encontrar en Casado una especie de «verso suelto» respecto a la línea oficial.

Los nervios crecen estos días entre los aspirantes. El jueves solo pasarán los dos primeros a la segunda vuelta, en la que decidirán los compromisarios durante el congreso de los días 20 y 21. Sin embargo, fuentes populares creen que el ganador del día 5 tendrá muchas posibilidades de ser proclamado por los compromisarios como presidente nacional. A no ser que se produzca un empate técnico entre los dos primeros, las fuentes consultadas están convencidas de que las presiones se multiplicarán en ese sentido, tanto hacia el que quede segundo el próximo jueves, para que acepte la victoria del ganador, como hacia los 3.134 compromisarios del congreso (522 natos y 2.612 electos).

El goteo de apoyos públicos a los candidatos continuó ayer. El presidente del PP extremeño, José Antonio Monago, hizo oficial lo que era un secreto a voces, y avaló a Cospedal en la carrera por la sucesión de Rajoy. El presidente del PP andaluz, Juan Manuel Moreno, se puso del lado de Sáenz de Santamaría.

Aznar, en campaña

En el PP rechazaron ayer la petición de debate en la sede nacional del partido entre todos los candidatos que planteó José Manuel García Margallo. Ha sido el último intento del exministro de medirse en un cara a cara con su principal adversaria, Sáenz de Santamaría. En el PP no descartan ahora que hasta el día de las votaciones se produzca alguna retirada de candidaturas que parten con menos opciones.

Casado ya ha anunciado que su intención es llegar hasta el final y no piensa retirarse. Su campaña está siendo la más rompedora, con una autocrítica general a las políticas de Rajoy, que le ha distanciado todavía más de Santamaría y Cospedal. La que ha sido secretaria general del PP pasó al contraataque y vinculó a Casado con el expresidente del Gobierno Aznar, cuya relación con los populares está, hoy por hoy, rota. «Hay candidaturas que parece que están próximas al anterior presidente del partido. Parece ser la de Pablo Casado porque así él mismo lo traslada en muchos actos e intervenciones», explicó Cospedal, quien comentó que eso «no es bueno ni malo». Pero ahí dejó dicho un comentario muy poco inocente, pues Aznar ha dirigido fuertes críticas a la etapa de Rajoy y al actual PP y no ha ocultado a veces su simpatía por la línea de Ciudadanos y su líder.

Existan o no las casualidades, lo cierto es que Aznar «entrará» en la campaña hoy mismo, con una entrevista en la radio. Fuentes próximas al expresidente rechazaron hacer una valoración de la campaña y sus candidatos para ABC, y explicaron que Aznar «se mantiene al margen».

Casado replicó desde Toledo, el feudo de Cospedal: «Otras candidatas han sido altos cargos en los gobiernos de Aznar. Y yo he sido su jefe de gabinete durante dos años y he sido portavoz de Rajoy. Y a mucha honra. Hay que estar orgullosos de la historia del partido». En Zaragoza, Santamaría aseguró que quiere un PP«unido y fuerte», y por eso prefiere evitar hacer «destrozos» en esta campaña.