El Rey, a su llegada a Moscú - efe

El Rey llega a Rusia para apoyar a las empresas españolas

Don Juan Carlos recordó que cualquier otra persona estaría «aún de baja, y yo tengo que currar»

Enviada especial a Moscú Actualizado:

Su Majestad el Rey ha llegado en la tarde de este miércoles a Moscú acompañado por empresarios españoles que aspiran a participar en algunos de los proyectos puestos en marcha dentro del proceso de modernización de Rusia. Durante el vuelo y poco antes de aterrizar en la capital rusa, Don Juan Carlos saludó a los periodistas de los once medios de comunicación que viajaban a bordo del avión de la Fuerza Aérea Española, entre ellos ABC. «Ya tenía ganas de poder llevaros en el avión», comentó el Monarca. Y es que hacía mas de veinte años que el Rey no llevaba prensa a bordo en los trayectos completos, solo en algunas conexiones en el exterior.

Los informadores preguntaron a Don Juan Carlos si ya estaba recuperado de la operación de cadera que se le practicó el pasado abril y respondió que «cualquier otra persona estaría aún de baja. Preguntadle a cualquier médico y os lo dirá. Sin embargo, yo tengo que currar... Y luego vosotros no lo publicáis», añadió en tono de broma.

«Cualquier otra persona estaría aún de baja. Sin embargo, yo tengo que currar...»

Durante la conversación informal en el pasillo del avión, los periodistas también preguntaron al Rey sobre las oportunidades de negocio que podría ofrecer este viaje a las empresas españolas y, en concreto, sobre el proyecto del «Súper AVE» que unirá Moscú con San Petersburgo, cuyo presupuesto es de 17.400 millones de euros, casi el triple que el «AVE del desierto» de Arabia Saudí. «Vamos a ver...», respondió Don Juan Carlos y explicó que este país ofrece muchas oportunidades, porque hay numerosos proyectos en marcha, pero que hay que competir con otras empresas rivales que llevan años trabajando aquí.

Por ello, animó a las compañías españolas a abrir oficinas en el exterior, o a realizar viajes con mucha frecuencia a esos países, porque no se puede esperar que sólo «por enviar al Rey» se cierren contratos. Éstos, agregó, dependen de las empresas.

El Rey animó a las compañías españolas a abrir oficinas en el exterior

Respecto al «Súper AVE» de Moscú a San Petersburgo, señaló que hay otras empresas rivales que llevan dos años trabajando en Rusia para conseguir ese proyecto, pero añadió que «hay otros proyectos» en los que podrían participar empresas españolas. Rusia es un país muy grande con «muchos AVES», dijo y citó como ejemplo un proyecto de 300 kilómetros que ha logrado la empresa española OHL en los Montes Urales. En cualquier caso, el Rey animó a «exportar, exportar y exportar».

En este sentido, Don Juan Carlos recordó que cuando Navantia aspiraba a vender barcos a la Armada de Australia, él recomendó a los responsables de la empresa que, en lugar de papeles, «les enviaran un barco», para que lo vieran. Y bromeó diciendo que, si no compraban, él mismo pagaba el viaje, pero lo cierto es que la idea de Don Juan Carlos funcionó y la Armada Australiana compró dos fragatas.