El uso del velo islámico en los juicios, a examen en el Tribunal Constitucional
El magistrado Javier Gómez Bermúdez en una imagen de archivo - EFE
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El uso del velo islámico en los juicios, a examen en el Tribunal Constitucional

El TC tiene que decidir si admite o no a trámite el recurso de una abogada que fue expulsada del estrado en la Audiencia Nacional por cubrir su cabeza con el «hiyab»

nieves colli
madrid Actualizado:

El 29 de octubre de 2009, Zoubida Barik Edidi, de origen marroquí, nacionalidad española y de profesión abogada, ocupaba un asiento en el estrado de la sala de vistas de la Audiencia Nacional. Lo hacía junto al letrado de la defensa. Como es obligatorio, vestía la toga. Pero, además, portaba en su cabeza el pañuelo islámico (hiyab), que no oculta el rostro. Al comenzar la sesión del juicio, Javier Gómez Bermúdez, presidente del Tribunal, ordenó a Barik que abandonara el estrado y, si quería seguir el desarrollo de la vista, se sentara entre el público. La decisión fue recurrida y, a día de hoy, tras pasar por la Sala de Gobierno de la propia Audiencia Nacional, el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y el Tribunal Supremo, está pendiente de que el Tribunal Constitucional admita o no a trámite el recurso de amparo.

El TC pide documentación

El pasado día 29, el TC reclamó a la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Supremo que le remita «certificación o fotocopia adverada de las actuaciones correspondientes al recurso 769/09 así como copia del correspondiente expediente administrativo». Es decir, le pidió documentación sobre el procedimiento abierto en este asunto. Una vez estudiada, los magistrados Elisa Pérez Vera, Ramón Rodríguez Arribas y Luis Ignacio Ortega tendrán que decidir si admiten o no a trámite el recurso. Es decir, acordarán si el Constitucional debe entrar en el fondo del amparo, en el que el letrado de Zoubida Barik denuncia la vulneración de los derechos fundamentales a la libertad religiosa, al respeto de la vida privada y a la no discriminación.

La ley no lo prohíbe expresamente

La expulsión fue recurrida, en primer lugar, ante la Sala de Gobierno de la Audiencia Nacional, que decidió pasar la «patata caliente» al CGPJ. El órgano de gobierno de los jueces tampoco dio una respuesta de fondo a Barik. Determinó que el uso de prendas que cubran la cabeza por los letrados que se sientan en el estrado de la sala de vistas no está prohibido de forma expresa por el ordenamiento jurídico español. La autorización o prohibición de su uso depende del presidente del Tribunal, a quien la ley confiere la potestad de «policía de estrados» y, por lo tanto, la capacidad de decidir cuándo una prenda no se ajusta a la «dignidad y prestigio de la toga que visten y al respeto a la Justicia».

El CGPJ archivó la denuncia al considerar que los hechos escapaban de su competencia. La decisión fue adoptada por el presidente del Tribunal en el ejercicio de su función jurisdiccional y, por lo tanto, no entra dentro del ámbito de control del órgano de gobierno de los jueces, señalaba el Consejo.

Aval del Supremo al CGPJ

El siguiente paso fue recurrir el acuerdo ante el Tribunal Supremo. Tampoco el alto Tribunal entró en el fondo de la cuestión planteada por Barik. Desestimó el recurso por entender que la decisión del CGPJ fue la acertada y que quien se equivocó fue la Sala de Gobierno de la Audiencia Nacional al remitirle el caso. «No cabe reprochar al Consejo General del Poder Judicial no haber hecho lo que legalmente no puede hacer», concluyó el Supremo. La última palabra la tiene ahora el TC.