Elecciones vascas 2012: Urkullu buscará un «nuevo estatus de bilateralidad efectiva con España»
Urkullu, durante su intervención en un desayuno organizado por Fórum Europa - efe

Elecciones vascas 2012: Urkullu buscará un «nuevo estatus de bilateralidad efectiva con España»

El presidente del PNV alerta en Madrid contra el «ruido de sables» y un jefe de Estado «que en vez de moderar y arbitrar, toma partido»

L.L.C.
madrid Actualizado:

El presidente del PNV, Iñigo Urkullu, ha insistido esta mañana en Madrid que su formación aspira a que «Euskadi sea reconocida como un país pleno», pero que en estos momentos huirán de «quimeras soberanistas», aunque no de buscar «el reconocimiento a nuestra realidad nacional: un nuevo estatus político que nos permita cohabitar desde el entendimiento y no desde la subordinación o el recelo permanente».

«Nuestro objetivo hoy, lo reitero, es la convivencia (...). Nuestra propuesta no plantea el divorcio sino la convivencia», ha enfatizado Urkullu, que ha anunciado que, si gobierna en el País Vasco, articulará «una nueva iniciativa que nos aproxime a ese Acuerdo deseado», un pacto «en el que se consagre la bilateralidad efectiva con España». También ha admitido posteriormente que el partido que lidera «no renuncia» a propuestas como el Plan Ardanza de 1998, ni el Plan Ibarretxe, sobre el que ha lamentado que esté «estigmatizado», a pesar de haber sido aprobado por mayoría absoluta en el Parlamento Vasco.

Urkullu, candidado peneuvista a la Lendakariza que se decide en las urnas el próximo 21 de octubre, ha comparecido ante el Foro Nueva Economía con un discurso leído, al inicio del cual ha manifestado su preocupación por la «tendencia recentralizadora» antes de advertir: «Esto no es cuba ni la crisis de los misiles de 1962. Nadie ha instalado misiles mirando a Madrid y Madrid no puede pretender como si se hubiera hecho».

«El PNV no cierras las puertas a nadie»

Posteriormente, en el turno de debate, ha vuelto sobre estas palabras para hablar de la «transición inacabada» y quejarse de que la Constitución «sigue dando al Ejército español la potestad de la indisolubilidad de España» y de que hay «un jefe de Estado que, en vez de arbitrar y moderar, toma partido, con todo lo que ello provoca». «No es nuevo una sociedad de militares plantee esta cuestión, (el mandato al Ejército de garantizar la unidad de España) lo hemos conocido... es el ruido de sables. ¿O es que los que estamos aquí lo hemos olvidado?», se ha preguntado el político vasco.

Ante la pregunta directa sobre un posible pacto para gobernar junto a Bildu la próxima legislatura, Urkullu ha rehusado responder abiertamente y solo se ha limitado a decir que el PNV «no cierra las puertas a nadie, otra cosa es que los nadie, o los otros, con todo el respeto, se vayan cerrando a sí mismos las puertas». Como es previsible en precampaña, no han faltado sus críticas al mandato del socialista Patxi López, gobierno durante el que Urkullu ha subrayado que el paro ha crecido un 35% en el País Vasco y al que ha acusado de desbocar el gasto y multiplicar la deuda por diez.

El líder peneuvista ha hecho un reconocimiento expreso de las víctimas del terrorismo y, en cuanto a la gestión del fin de la violencia de ETA, ha confirmado su confianza en el jefe del Gobierno. «Soy muy crítico con el presidente Rajoy en materia económica pero cuenta con mi lealtad y discreción en el objetivo de alcanzar la Paz definitiva», ha subrayado.

Urkullu ha dedicado la primera parte de su discurso a proclamar que «el primer elemento, el dominante» de la agenda de su partido es crear empleo y salir cuanto antes de la crisis. En esa dirección, se ha pronunciado a favor de que el Gobierno decida el rescate cuanto antes, en la seguridad de que «demorar las decisiones se va a convertir en un factor más de deterioro». Urkullu ha reprochado que en su entrevista de hace dos semanas en TVE, Mariano Rajoy careciera de «pedagogía a la sociedad».