Urdangarin: un olmo que no da peras

En febrero el caso Nóos quedó visto para sentencia. Urdangarin, nada que decir aquel día, vuelve...

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En febrero el caso Nóos quedó visto para sentencia. Urdangarin, nada que decir aquel día, vuelve a hablar ahora. Nueve meses después insiste en pedir su absolución al Supremo con un escrito de 60 folios -fechado el 17 de noviembre- en el que destaca este argumento: "Por tanto, y siempre con el debido respeto, hay que afirmar que no se puede demandar al olmo por no dar peras". El olmo es él. Las peras: los documentos que no aportó de sus negocios con Torres por los que fue condenado a 6 años y 3 meses de prisión. Dice el olmo que no dio peras "al no ocuparse ni de temas contables, ni financieros, ni fiscales". Esto es, la base de toda su defensa en este tiempo. Insiste en que fue un simple "mediador sin conocimientos de derecho"; que aportó "sus contactos", eso sí, en la creencia de que "todo se hacía correcta y legalmente". Una vuelta de tuerca sobre el recurso que ya presentó en verano, ahora opinando además sobre los recursos de otros que le puedan perjudicar. Al Supremo aún le quedan meses para el fallo definitivo. Urdangarin viene haciendo lo que se dice vida normal.