Unidos contra el terror

El ministro del Interior rinde homenaje en este artículo a las víctimas, define la estrategia contra el yihadismo, pone en valor el trabajo de las Fuerzas de Seguridad y pide la colaboración ciudadana contra esta lacra

MadridActualizado:

En estos días en los que encaramos el luctuoso aniversario de los atentados yihadistas de Barcelona y Cambrils, donde 16 personas murieron de forma bárbara y más de un centenar fueron heridas, el principal compromiso de este Gobierno es con las víctimas y sus familiares.

Desde mi posición de máximo responsable del Ministerio del Interior, puedo asegurar que nuestra prioridad es que esas personas sientan el respaldo de la sociedad. Cuando fueron atacadas fue realmente el conjunto de la sociedad española y su proyecto de convivencia pacífica el que resultó agredido. Por ello, la atención a quienes tanto han sufrido en nuestro nombre es obligación de todos nosotros, y estamos llevándola a cabo gracias a un sistema de apoyo a las víctimas del terrorismo que es un referente mundial.

Los atentados de hace un año tenían el propósito de debilitarnos. La célula del Daesh que los ejecutó se dirigió contra familias que paseaban por Barcelona en un día de verano, contra turistas que visitaban nuestro país. Con su ataque, en el que resultaron heridas personas de más de 30 nacionalidades, querían enviar un mensaje de terror al mundo. Sin embargo, fracasaron, porque su irracional ataque nos ha hecho más fuertes como sociedad.

La imagen que Barcelona devolvió aquellos días no fue la de una ciudad asustada, dispuesta a renunciar a su carácter pacífico, abierto y cosmopolita. Lo que el mundo encontró fue una ciudad solidaria, volcada en el apoyo a quienes sufrían, mientras se mostraba orgullosa de su diversidad y su fuerza. Al igual que Cambrils.

De aquella desgracia hemos obtenido enseñanzas importantes. La colaboración de las fuerzas y cuerpos de seguridad ha ayudado a mejorar los cauces de detección de la amenaza terrorista. La célula yihadista responsable del ataque fue desmontada, y desde entonces se han sucedido casi 80 detenciones relacionadas con este terrorismo. Ahora estamos más preparados para detectar y perseguir a los enemigos de las sociedades libres.

La leal colaboración que tantos frutos dio durante esos días sigue siendo una de las labores fundamentales de este Ministerio. Desde Interior continuaremos activando los mecanismos necesarios para asegurar la más eficaz coordinación entre todos los cuerpos policiales de nuestro país.

Nuestra colaboración con los servicios policiales y de inteligencia de otros países también es cada día más fluida, como requiere la lucha contra una amenaza global de la naturaleza del yihadismo, que tiene redes financieras y logísticas en decenas de países de varios continentes.

A esa red internacional España también le aporta la eficacia de sus servicios de información, con una trayectoria exitosa en la lucha contra ETA. Precisamente como consecuencia de aquellos años terribles de dura lucha contra la sinrazón etarra, a la que nuestra sociedad ha vencido con la disolución definitiva de la banda, contamos con muchos otros avances que nos hacen encarar con optimismo la lucha actual contra el yihadismo. Contamos con unas Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado perfectamente entrenadas, con el imprescindible consenso político, con un cuerpo legislativo férreo y con una Fiscalía y unos tribunales especializados.

Gracias a todos estos elementos de seguridad podemos decir que España es un país en el que se vive con precaución pero sin miedo. Como consecuencia del chantaje global de los yihadistas, seguimos en el nivel 4 reforzado de amenaza establecido en 2015, con refuerzos puntuales en puntos turísticos y de grandes concentraciones ciudadanas. Eso no significa que debamos dar credibilidad a los bulos y noticias alarmistas que pretenden crear una impresión injustificada de peligro. Por eso pedimos a los ciudadanos calma y cooperación, no difundiendo ni dando credibilidad a informaciones sobre seguridad que no sean las oficiales.

La respuesta de este Gobierno al terror es firme. El gran objetivo de los terroristas es dividir a la sociedad. Crear diferencias y odios donde antes había ciudadanos. Para ello buscan objetivos vulnerables: jóvenes a los que convencen con falsas promesas sobre un futuro más pleno que el que pueden encontrar en su día a día. Nuestro objetivo como sociedad es demostrarles a esos jóvenes que no existe mejor proyecto que el basado en los valores de respeto y convivencia compartidos por todos los españoles y europeos, sea cual sea su lugar de procedencia.

Un pilar de la lucha antiterrorista, junto a la excelente actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, la colaboración ciudadana y la lealtad institucional, debe ser el trabajo para frenar la radicalización. Detener a quienes intentan inocular el odio e intervenir para que ese odio no se propague es contribuir a la seguridad de todas las personas.

Gracias a la combinación de prevención, firmeza y solidaridad lograremos vencer a quienes intentan atemorizarnos. Y, por encima de todos estos valores, hay uno que los sintetiza todos: la unión. Una sociedad y un país unidos en su diversidad son el mejor antídoto contra el terror.

Fernando Grande-MarlaskaFernando Grande-Marlaska