Algunos turistas fueron desalojados por motivos de seguridad de los establecimientos más próximos al atentado. Carlos Moret

Los turistas ingleses se preocuparon más por Brasil que por el atentado

El partido de cuartos de final del Mundial de fútbol entre Inglaterra y Brasil interesó más a los turistas ingleses que se encontraban ayer en Fuengirola que el atentado de la banda terrorista ETA. De hecho, muchos hinchas se negaron a desalojar sus habitaciones y bares para no perderse ni un minuto de un encuentro que al final acabó con la eliminación de su selección.

J. M. C.
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MÁLAGA. El ciudadano británico que resultó herido de gravedad ayer en el atentado perpetrado por ETA en Fuengirola fue alcanzado por fragmentos de metralla cuando se dirigía desde su apartamento a un bar para ver el partido de la selección inglesa frente a Brasil.

El turista herido, de 33 años, fue sorprendido por la explosión junto a un amigo de la misma nacionalidad, que resultó ileso. Ambos tenían alquilado un apartamento en Fuengirola y ayer por la mañana se dirigían hacia un bar para ver, junto a otros hinchas ingleses, el partido que enfrentaba a su selección con la de Brasil, que finalmente fue la ganadora del encuentro de cuartos de final del Mundial de Corea y Japón 2002. Se encontraban en esta localidad desde hacía cinco días y aprovechaban los partidos de su selección para vender banderas de su país y pagar sus vacaciones.

Este atentado de la banda terrorista ETA dejó indiferentes a centenares de turistas ingleses que veranean en la Costa del Sol, que parecían más preocupados por el resultado adverso de su equipo ante la selección carioca, integrada por Ronaldo, Rivaldo y Roberto Carlos, entre otros, que por los atentados terroristas de Fuengirola y Marbella.

Partido en directo

A pesar de la explosión y del acordonamiento de la zona por parte de la Policía, que procedió posteriormente a explosionar de forma controlada varios elementos del mobiliario urbano de la playa ante el riesgo de que hubiera más explosivos colocados, los turistas británicos del hotel y los bares colindantes se negaron a desplazarse a otros lugares para ver el partido, alegando que eso equivaldría a asumir «una victoria de los terroristas». Al final, los hinchas ingleses se echaron a la calle, pero no para protestar por la explosión, sino por la derrota de Inglaterra que perdió dos a uno y que la apea por tanto de este mundial.

También daba la impresión de que los turistas ingleses habían escuchado el mensaje de «tranquilidad» y «calma» enviado por el consejero de la Junta de Andalucía Antonio Ortega, tras la explosión del primer coche bomba puesto por ETA en Fuengirola. Ortega calificó la Costa del Sol como «uno de los destinos turísticos más importantes de Andalucía» y de los sitios «más seguros».

Además de condenar los atentados, el consejero de Turismo aseguró que la campaña contra intereses turísticos puesta en marcha por ETA «no afectará al turismo». El consejero manifestó que los terroristas querían cometer un atentado coincidiendo con la cumbre europea que se celebra en Sevilla y que cierra el periodo de presidencia española.

El pasado año por estas fechas (26 de agosto de 2001), ETA colocó un coche bomba en el aeropuerto internacional Pablo Ruiz Picasso de Málaga. El artefacto, cargado con 55 kilos de dinamita, fue neutralizado por los Tedax de la Policía con la ayuda de un robot. La banda terrorista ETA ha atentado en otras ocasiones en la provincia malagueña. En 1991, un coche bomba aparcado frente a la casa cuartel de la Guardia Civil en Torremolinos causó cuatro heridos. El 15 de julio de 2000, ETA asesinó al concejal popular en el Ayuntamiento de Málaga, José María Martín Carpena, y atentó contra el diputado socialista José Asenjo, el alcalde popular de Rincón de la Victoria, José María Gómez, y un edil del PP.