Tres columnas de radicales para asediar el Consejo de Ministros

El operativo del 21-D priorizará blindar la seguridad de la reunión del gobierno

BarcelonaActualizado:

«Siempre es útil llevar ropa oscura con capucha, ‘buff’ y gafas de sol, dificultando así nuestra identificación». Es una de las recomendaciones que lanzan en las redes sociales los promotores del asedio al Consejo de Ministros que hoy se celebra en la Llotja de Mar de Barcelona. Dejan claro cuáles son sus intenciones: «Seremos ingobernables», amenazan los Comités de Defensa de la República (CDR) en uno de sus eslóganes para este 21-D.

Como «ingobernables» han bautizado, precisamente, una de las tres columnas que desde primera hora de esta mañana desfilarán con el fin de asediar al Gobierno socialista que preside Pedro Sánchez. Los «ingobernables» partirán desde Colón –al final de las Ramblas–, mientras que las otras dos columnas, bautizadas como «1 de octubre» y «no pasarán», saldrán desde la plaza Urquinaona y el paseo Lluís Companys, respectivamente. Su recorrido se prevé corto, pues los antidisturbios de la Brigada Móvil de los Mossos d’Esquadra blindarán el perímetro del edificio, cerrado al tráfico y también a los peatones.

Desde ya la madrugada, por ejemplo, permanecerá cerrado el cercano parque de la Ciutadella. Justo allí al lado Òmnium ha convocado a la misma hora su «consejo de ministros alternativo». Los Mossos contarían con el apoyo de la Policía Nacional y la Guardia Civil en el caso de ser necesario. La Llotja podría ser el punto más caliente dentro de las acciones que el secesionismo más radical pretende. Pero en este lugar se encontrarán con un muro policial, no solo en cuanto al número de efectivos policiales sino, sobre todo, a las consignas que los efectivos policiales tienen muy claras. «La prioridad del despliegue policial es la seguridad del Consejo de Ministros y que se desarrolle con normalidad», explican fuentes del operativo a esta diario. Luego, se prestará atención de forma individualizada a otros puntos de la capital catalana o de la comunidad autónoma donde se puedan producir incidentes. Prioritaria será también la estación de Sants, donde los radicales también han convocado a sus fieles para tratar de sabotear las líneas férreas. Otro punto caliente y, en el que se centrará el dispositivo policial, será el aeropuerto de la capital catalana.

Pese a todas estas consignas amenazantes de los sectores más radicales del independentismo, fuentes policiales de máxima solvencia explican a este diario que el entorno de Arran –la facción juvenil de referencia afín a la CUP– ha tratado de rebajar en las últimas horas su tono. La intención quienes comandan estos grupos es que haya altercados y desórdenes públicos, sí, pero barajan la posibilidad de posponer sus acciones más radicales.

Con un nivel cada vez más sofisticado de coordinación, con más medios y mejor preparados, los ideólogos de estos movimientos plantean retrasar el cenit de sus acciones para cuando el Supremo, que juzga a los líderes del «procés», dicte sentencia. La jornada de hoy podría convertirse así en una especie de «ensayo general» de lo que vendrá a mediados del próximo año. Allí darían su «do de pecho».