El alcalde de Los Barrios (Cádiz) reparte alimentos entre los inmigrantes albergados en la localidad
El alcalde de Los Barrios (Cádiz) reparte alimentos entre los inmigrantes albergados en la localidad - REUTERS

Tregua en el Estrecho por el viento y la tímida ayuda de Marruecos

En tierra sigue el «tapón» en los centros de atención a los inmigrantes y no se descarta otra llegada masiva de pateras

MadridActualizado:

Al fin un poco de aire. De un día para otro, los 250 inmigrantes ilegales de media que llegaban cada día a las costas de Cádiz se han convertido en 65. Las pateras han dado dos días de tregua en el Estrecho y localidades como Algeciras, Tarifa o Barbate aprovechan para respirar después de un mes en el centro de una crisis migratoria sin precedentes, al menos en los últimos doce años. El cambio de tendencia no es casual y responde a dos causas, una climatológica y otra política: el Levante azota con fuerza en la zona y las autoridades marroquíes han tomado cartas en el asunto.

Las cifras hablan por sí solas. Mientras que el pasado viernes los efectivos de Salvamento Marítimo rescataron a más de 800 náufragos en sólo un día, en lo que va de semana únicamente han sido auxiliados 132 inmigrantes: 26 el lunes y 106 ayer. Sin olvidar el temporal, que se espera que continúe presente en aguas del Estrecho algunos días y que actúa como elemento disuasorio para el desembarco de pateras, también es significativa la reacción marroquí. Según ha podido saber ABC, su policía ha comenzado a desarrollar operaciones en los principales puntos de partida de migrantes; a la vez que los barcos del ejército marroquí ya recogen, aunque tímidamente, pateras en el Estrecho.

«Ahora están ayudando un poco, antes nada», indican las fuentes consultadas, por lo que no descartan «un toque de atención» a Marruecos. Este cambio de actitud, además de dar una tregua a Policía, Guardia Civil y organizaciones que atienden a los inmigrantes en tierra, también facilita el trabajo de Salvamento. Hasta ahora sus barcos navegaban incluso con 150 personas en cubierta, con los consiguientes riesgos para las tripulaciones y náufragos.

Sin embargo, no todo es positivo ya que esta tregua no hace sino alimentar la siguiente oleada de pateras, o al menos para eso están preparados en tierra. El mal tiempo y las devoluciones a territorio africano efectuadas por los barcos del ejército marroquí propician que aumente el número de migrantes que esperan su oportunidad al otro lado del Estrecho. Según los últimos cálculos de las Fuerzas de Seguridad, y según publicó este diario, habría alrededor de 40.000 subsaharianos en el país vecino. No sería descartable que después de la «calma» de estos dos últimos días, las llegadas volvieran a ser masivas. Mientras tanto, el trabajo continúa en los pabellones y centros de acogida de inmigrantes, donde intentan agilizar los trámites para que las miles de personas que allí duermen puedan dejar su sitio a los que tienen que pernoctar en los barcos de Salvamento amarrados en los puertos de la costa gaditana. «Es una prioridad», confirman desde la subdelegación del Gobierno en Cádiz.

«Están fundidos»

Las dos jornadas de «relativa» tranquilidad se antojan insuficientes para descongestionar la situación en tierra y tampoco servirán para aliviar la carga de trabajo de las Fuerzas de Seguridad. Fuentes policiales admiten que los agentes que reseñan y custodian a los inmigrantes en los pabellones «están fundidos», desbordados por la incesante llegada de pateras. En el Cuerpo tampoco sorprendería una nueva llegada masiva de inmigrantes y por eso echan en falta que esté operativo el prometido centro de recepción de inmigrantes en la localidad gaditana de Campamento, cuya inauguración permitiría atender hasta a 400 náufragos más y ayudaría a descongestionar la situación en Algeciras, además de centralizar los recursos de auxilio.

Los últimos datos oficiales ofrecidos por la Delegación del Gobierno en Andalucía hablan de que más de mil inmigrantes duermen en diferentes centros de atención improvisados de la zona, todos ellos custodiados por las Fuerzas de Seguridad: 381 en el polideportivo Andrés Mateo (Algeciras) y 1.027 entre San Roque y Los Barrios.