Laura Seara (izda.), ayer en Orense / EFE
Laura Seara (izda.), ayer en Orense / EFE

Trabajadores de la Xunta confirman que la directora de la Mujer iba en coche oficial

El alto cargo de la cartera de Bibiana Aído ha sido acusada de cobrar el kilometraje pese a no tener ni carné de conducir

ANA MARTÍNEZ | SANTIAGO DE COMPOSTELA
Actualizado:

Fuentes de los servicios de movilidad de San Caetano, donde se asienta el complejo administrativo de la Xunta, se pusieron en contacto con ABC para confirmar que Laura Seara Sobrado, actual directora del Instituto de la Mujer y ex portavoz del PSOE para Políticas Sociales en el Parlamento de Galicia, se desplazaba desde Orense (su anterior lugar de residencia) hasta Santiago en un vehículo adscrito al parque móvil de la administración autonómica y con un conductor del cuerpo de chóferes que pagan las arcas públicas.

Los trabajadores que hablaron con este periódico corroboraron modelo y placas: dos Volkswagen Passat con matrículas terminadas en CLP y DFG y dieron fe de que sendas berlinas han estado al servicio de Carlos Rodríguez, el que fuera jefe de gabinete de Manuel Vázquez, «Pachi», ex consejero de Medio Ambiente en el bipartito de Touriño.

Las mismas fuentes manifestaron que en lo único que puede apoyarse el alto cargo de la ministra Bibiana Aído es en el hecho de que el servicio «no era para ella en particular». De ahí que en los partes correspondientes no aparezca su nombre por las especiales condiciones del transporte. Pero sí está especificada la ruta y las ocasiones en las que se realizó ese trayecto, y hay testigos que pueden ratificar que Seara integraba la comitiva habitualmente. Además, desde este departamento señalan que cuando no podía ir con Rodríguez se movía «en un turismo adscrito a esta misma cartera autonómica».

«La vimos todos»

El entonces responsable de Medio Ambiente, ahora líder del PSdeG, le recomendaba que se sacase el carné. Seara no dispone de él. Declaró a este periódico que se sentía incapaz de quitárselo. Las fuentes consultadas por ABC aseguraron que el itinerario descrito tenía asignado un conductor. El socialista Vázquez tenía a disposición de su jefe de gabinete un vehículo con chófer al volante; en el ejecutivo de Feijóo, esta opción (decisión personal de cada titular de área) no es habitual. «Los informes están detallados, con días, matrículas, el coste que esto suponía, y nosotros mismos la vimos, todos los que quisimos, en el hemiciclo. Nos consta aparte que Vázquez y Carballo la llamaban, y le preguntaban cuánto le faltaba para terminar. Si pasaban por la Cámara y no estaba, le decían: «¿Vienes o te quedas?» Y. a veces, había incluso esperas», apuntaron.

La misiva que la ex diputada, nacida en Allariz en 1975, remitió al legislativo gallego el pasado miércoles contenía al menos dos peticiones para la presidenta del Parlamento. Pilar Rojo Noguera debería dar, según consta en la carta, traslado de la documentación que adjuntaba a los servicios jurídicos: una declaración jurada, dos documentos de asociaciones de taxis en las que consta como cliente habitual, y las matrículas de los coches particulares de su compañero, José Ramón Carballo, y de otro amigo, el abogado Miguel Diéguez, asesor del gobierno coaligado de PSOE y Bloque, con los que dijo que se desplazaba. A continuación, y a tenor de los informes aportados, el segundo paso sería «desmentir las injurias del PP y contestar con contundencia a las acusaciones de este grupo, que inventó argumentos constantes sólo para mantener viva esta mentira que no se sostiene».

Seara reaccionó también a las informaciones publicadas por este medio con un fax, en el que eludió referirse a las cuantías percibidas, explicó que el Parlamento reconoce con carácter general los gastos de locomoción y desplazamiento, que el importe se dirige a cubrir la distancia entre el lugar de residencia y Santiago, y que estos complementos salariales («que no gastos», especificó) no requieren una justificación específica ni están ligados al empleo de un vehículo particular. «Tengo la conciencia tranquila, cuando no venía con Carballo o Diéguez en sus coches privados, iba en taxi. Jamás presenté factura, y me consta que nadie lo hacía», añadía.