E. AGUDO/CH. BARROSO  José Montilla y Esperanza Aguirre

Telemadrid acusa a Montilla de utilizar una TV «pirata» para boicotear laOtra

La Comunidad de Madrid dice que es un hecho gravísimo contra la libertad de expresión y la legalidad vigente mientras Industria responde que es un problema del Gobierno regional

F. ÁLVAREZ/
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La emisora local «pirata» TeleK, con sede en Vallecas, emite desde ayer sus contenidos en la misma frecuencia que la segunda cadena analógica de Telemadrid (40 de UHF), interfiriendo así la señal de laOtra, amenazada de cierre por el Ministerio de Industria y a la espera de una orden judicial que no termina de aparecer. En pocas palabras: una emisora calificada de ilegal por la Comunidad de Madrid eclipsa a una cadena autonómica catalogada de «al margen de la ley» por el Gobierno central. Esta grotesca situación ha sido interpretada desde el Ejecutivo que preside Esperanza Aguirre como una maniobra del ministro de Industria, José Montilla, para evitar que Madrid cuente con un segundo canal analógico.

«Todo parece indicar que se trata de una maniobra más de Montilla para impedir la normalidad de las emisiones de laOtra, tras el intento del cierre del pasado lunes», aseguró en un comunicado la Dirección del canal autonómico. La cadena recuerda, asimismo, «el apoyo» que el secretario general del PSM, Rafael Simancas, «viene dando a esta emisora ilegal en todas sus actuaciones».

El Ministerio de Industria, por su parte, lanzó la pelota al tejado de Aguirre alegando que la jurisprudencia determina que la responsabilidad sobre el eventual precinto de la televisión local TeleK es de la Comunidad de Madrid y nunca de la Administración central.

La tercera en discordia, TeleK, justificó su decisión invocando el principio de igualdad ante la ley. «Al mismo tiempo que ha abierto expedientes de cierre a 21 televisiones locales por emitir sin licencia -asegura-, la Comunidad de Madrid no puede erigirse en el principal infractor promoviendo las emisiones de laOtra sin la preceptiva autorización de Industria».

Otros argumentos para ocupar el canal 40 de UHF son «el derecho a la libertad de expresión, llamar la atención sobre las consecuencias de la situación de ilegalidad en la que ha sumido el Gobierno de Esperanza Aguirre y la dirección de Telemadrid a nuestra Comunidad», y «porque tenemos mejor derecho que Telemadrid para utilizar una frecuencia vacante». La estrategia de Comunidad y Gobierno se dirige así a dejar que sea el contrario quien ofrezca a la opinión pública la fotografía del precinto de una cadena de televisión, ya sea laOtra o TeleK.

En pleno cruce de acusaciones, ayer se conocieron detalles sobre el contrato firmado el pasado primero de junio entre Telemadrid y Retevisión para garantizar el soporte de la señal de laOtra. La filial del Grupo Abertis se comprometió a principios del verano a difundir las emisiones de la citada cadena por un periodo de cinco años, «desde Torrespaña y en el canal que indicara Telemadrid». Este acuerdo, que entró en vigor el mismo día de la firma, fue posteriormente revocado por parte de Retevisión después de que el Gobierno insistiera en la ilegalidad de laOtra.