Pedro Sánchez, presidente del Gobierno en funciones
Pedro Sánchez, presidente del Gobierno en funciones - EP

Las tareas pendientes de Sánchez a la vuelta de vacaciones

Sánchez visita hoy Canarias y el viernes reúne de nuevo al Gobierno

MadridActualizado:

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, volvió ayer al Palacio de la Moncloa tras unos días de vacaciones en las que no ha tenido agenda pública. Una situación que arrancó el pasado 9 de agosto tras el último Consejo de Ministros.

Sánchez se tomó unos días de descanso con su familia y se instaló en el Palacio de las Marismillas que el Estado posee en el Parque Nacional de Doñana en Huelva. Ayer, pasado el mediodía ya se encontraba en su despacho del Palacio de La Moncloa, donde encontró multitud de tareas sin resolver. Ya a rebufo de la visita ayer de Pablo Casado y de su ministra de Defensa, Margarita Robles, el presidente del Gobierno viajará hoy a Gran Canaria para conocer de primera mano la evolución del incendio forestal declarado en la isla el pasado sábado y que ha afectado a unas 10.000 hectáreas.

En principio, solo fotos

Según informó ayer el Ejecutivo a través de la Delegación del Gobierno en Canarias Pedro Sánchez no tiene previsto hacer declaraciones a los medios de comunicación. La convocatoria remitida ayer informa de que la visita solo tiene cobertura gráfica.

Las consecuencias del incendio es uno de los asuntos que el Gobierno tiene que seguir gestionando, así como la situación del Open Arms. Esta crisis ha sido abordada por Sánchez desde Doñana y ninguno de sus soluciones terminaron por dar resultado. Queda pendiente saber cómo procederá el Gobierno con el buque, incautado por el momento por la Justicia italiana, al que ha advertido con sanciones por carecer de licencia para rescatar personas.

Pedro Sánchez sobrevolará la zona incendiada y posteriormente y se reunirá en el Puesto de Mando Avanzado de Valleseco con autoridades y técnicos «para transmitir su apoyo a los afectados y a los equipos de extinción que trabajan sobre el terreno». El presidente volverá a reunir a su Gobierno este viernes sin capacidad real de tomar iniciativas al continuar en funciones. Este asunto es sin duda el principal reto que Sánchez tiene encima de la mesa sin resolver, y de cuya resolución o no dependen la posibilidad de actuar sobre otras cuestiones. Uno de los elementos que cobra relevancia es el de la incipiente desaceleración económica. Una realidad que afecta a todos los países de la UE pero ante el que el Gobierno no ha mostrado por el momento ningún gesto de preocupación.

La última aparición pública de Sánchez antes de irse de vacaciones fue para marcar el terreno de los futuros contactos con Pablo Iglesias y distanciarse de sus socios. Fue la primera vez que el presidente recurrió a la «desconfianza» que genera Unidas Podemos en las filas socialistas. El intento de Iglesias de marcar el paso al Gobierno en la negociación fue rechazado de plano por los socialistas.

De hecho los socialistas vuelven a replegarse y han dejado de considerar la posibilidad de un Gobierno de coalición, argumentando importantes diferencias y riesgo de inestabilidad. Sin explicar cómo es posible que esos dos factores no fuesen considerados vitales cuando en julio sí que estuvieron dispuestos en última instancia a compartir la estructura del Consejo de Ministros llegando a aceptar a Irene Montero como vicepresidenta. El Gobierno parece haber entrado en un rumbo fijo. O Gobierno en solitario del PSOE o habrá elecciones generales el próximo 10 de noviembre. «No queremos llevar al Gobierno de la nación a un día a día imposible», dijo ayer la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, que se justificaba diciendo que «estamos en culturas muy distintas».

En su segunda intervención en la Cadena Ser esta semana, la número dos del Gobierno quiso zanjar el planteamiento de una coalición: «Esa es una opción que no está abierta, trabajemos en otra». El plan del PSOE es presentar un programa y reclamar a Iglesias su apoyo para un Ejecutivo en solitario esperando que en última instancia Iglesias ceda para evitar la repetición electoral.

De hecho, se había apuntado a la posibilidad de que el presidente aprovechase su visita a Biarritz con motivo de la cumbre del G-7 para mantener un encuentro con el máximo dirigente del PNV, Andoni Ortuzar. Sin embargo, fuentes de Ferraz aseguraban ayer que no había ningún encuentro cerrado y que probablemente no se produciría este fin de semana. Unos días en los que el presidente tiene en el radar la celebración del G-7 que se celebra en la localidad francesa de Biarritz. Inicialmente se transmitió que España acudiría como uno de los países invitado a este foro. Sin embargo en la organización del foro no se incluye a nuestro país en esta categoría de países invitados. Desde La Moncloa aseguraban ayer que todavía trabajan para poder ofrecer información más concreta respecto a la presencia de Sánchez en los márgenes de esta cumbre. Por el momento sí se confirma su asistencia como invitado a la cena de clausura del próximo domingo.