El almirante Fernando Gómez Fernández de Córdoba durante su mando en la Operación Atalanta
El almirante Fernando Gómez Fernández de Córdoba durante su mando en la Operación Atalanta - MINISTERIO DE DEFENSA

El Supremo reclama a Defensa que explique por qué dio un cargo irrelevante al vicealmirante Gómez

El militar pide un puesto acorde a su condición de general oficial como exigió el TS

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El Tribunal Supremo ha admitido a trámite el incidente de ejecución presentado por el vicealmirante Alfonso Gómez Fernández de Córdoba en el cual este militar alega el «no cumplimiento», por parte del Ministerio de Defensa, del auto judicial del 23 de octubre que acordó la suspensión cautelar de su pase forzoso a la reserva decidido por el Consejo de Ministros el 31 de agosto.

Se da la circunstancia de que el Ministerio de Defensa, en su deber de devolverle a la actividad militar plena, decidió el 3 de diciembre nombrarle como «Alto Representante del V Centenario de la 1ª Vuelta al Mundo Magallanes-Elcano», un cargo irrelevante para un militar que aspira a proseguir con normalidad con su carrera y a quien la Justicia ha venido dando la razón frente a aquella decisión del Gobierno de apartarle sin motivación alguna.

«Bien es cierto que no es nada habitual que un oficial general regrese al servicio activo tras pasar una larga temporada de castigo en la situación de reserva. En realidad no se conocen precedentes. Pero resulta llamativo inventarse una función de Alto Representante del Ministerio de Defensa –una figura que no existe en la estructura ministerial-, cuando van a producirse vacantes de servicio activo en la plantilla específica de la Armada a partir del mes que viene», explican a ABC fuentes militares conocedoras del caso del vicealmirante Gómez.

Texto del Boletín Oficial de Defensa por el cual se le concedió el empleo de Alto Representante del Ministerio de Defensa
Texto del Boletín Oficial de Defensa por el cual se le concedió el empleo de Alto Representante del Ministerio de Defensa

Plazas libres en enero

Efectivamente, el próximo mes de enero queda libre una de las 8 plazas de almirante en la estructura de la Armada a la que podría aspirar el vicealmirante Gómez si no se le hubiera atribuido «por las bravas» el cargo «irrelevante», según explican fuentes militares, de Alto Representante para la efeméride cultural.

El Tribunal Supremo puede ahora pedir más detalles al Ministerio de Defensa sobre la toma de esa decisión que menoscaba la carrera militar de un oficial general al que la Justicia le ha venido dando la razón –aunque de modo cautelar- en todo momento.

«Parece que se pretende dar la apariencia de un puesto relevante para un almirante en activo, a la vista de la rimbombancia del término empleado para su denominación. En la Armada ya existe un vicealmirante en la reserva que está desempeñando desde hace más de un año la tarea de efectuar el seguimiento de los actos de conmemoración del V Centenario que afectan al Ministerio de Defensa; es asesor del jefe de la Armada para este fin y asimismo trabaja estrechamente con diferentes organismos del Ministerio para esta efeméride», explican las mismas fuentes a ABC.

No se entiende el porqué de la cerrazón de la decisión del Ministerio de Defensa… sino es por pura venganza hacia un militar que, paradójicamente, está ganando el pulso en los juzgados.

Margarita Roble
Margarita Roble- EFE

La decisión de mandar a la reserva al vicealmirante en un Consejo de Ministros es excepcional e infrecuente. Previamente, y siempre con un Gobierno socialista, solo dos militares fueron «mandados» a la reserva de modo tan expeditivo: el teniente general José Mena, por criticar en la Pascua Militar de 2006 el Estatuto Catalán que finalmente fue tumbado por el Tribunal Constitucional; y el teniente general José Antonio Beltrán, responsable militar de la repatriación de las víctimas del Yak-42.

Subsecretaría de Defensa

¿Cuál fue el motivo por el cual el Ministerio de Defensa mandó a la reserva de modo tan expeditivo al vicealmirante Gómez? La fallida oposición a psicólogo militar y su oposición a que las Fuerzas Armadas dejaran de participar en el Salón de la Enseñanza de Barcelona estarían detrás de la destitución mal calculada desde la Subsecretaría del Ministerio.

Precisamente hacia ese departamento del Ministerio de Defensa apuntan como centro de la decisión que ahora el Tribunal Supremo está dirimiendo. «Se llegó a decir desde esas dependencias que bajo ningún concepto este vicealmirante volverá a la Armada para continuar su carrera militar y que estaría bajo la bota del Ministerio», indican las fuentes.

El vicealmirante Gómez efectuó su presentación al inicio de la semana pasada en el departamento que dirige Margarita Robles después de más de cuatro meses desde su cese como subdirector general de Reclutamiento y Orientación Laboral.

Tanto la ministra, de formación jurídica como es de sobra conocido, y el subsecretario de Defensa, el comandante jurídico Alejo de la Torre, parece estar perdiendo por el momento la partida judicial con un vicealmirante que aún aspira a proseguir con su carrera dentro de la estructura de la Armada Española.

«El citado militar se ha visto obligado a instar el incidente de ejecución porque desde Defensa se han limitado a reincorporarle al servicio activo sin darle ningún destino, lo que es más propio de los militares de carrera en situación de reserva, que es precisamente lo que el auto judicial ha dejado sin efecto al suspender el real decreto del Consejo de Ministros del 31 de agosto. Lo que no se conoce es si esa actitud del alto cargo es motu proprio u obedece a órdenes superiores», explican fuentes conocedoras del caso que esperan ahora que Defensa dé las explicaciones oportunas al Tribunal Supremo y que éste dictamine sobre el cargo ofrecido al vicealmirante al que aún le restan al menos tres años y medio para su pase a la reserva.