El exvicepresidente de la Generalitat Oriol Junqueras
El exvicepresidente de la Generalitat Oriol Junqueras

El Supremo fija para el 18 de diciembre la vista previa al juicio del «procés»

Los acusados se sentarán en el banquillo ya en enero, cuando el tribunal haya resuelto las cuestiones previas

MadridActualizado:

La Sala Penal del Tribunal Supremo ha fijado para el próximo 18 de diciembre la vista en la que se sustanciarán las cuestiones previas relativas al juicio del 1-O, que ya arrancaría en enero. Pese a la estrategia de las defensas por dilatar el procedimiento (intentando apartar del tribunal a la práctica totalidad de sus miembros), la Sala mantiene así el calendario inicialmente previsto.

A esta vista, preliminar al juicio, no es necesario que acudan los 18 acusados, y sobre las cuestiones que las defensas expongan (sólo se prevé la relativa a la falta de jurisdicción del Supremo para juzgarles), los magistrados tendrán que resolver antes del inicio del juicio, previsto para la segunda quincena de enero. Ahí ya sí que los procesados tendrán que estar presentes. Nueve de los 18 están en prisión preventiva en cárceles de Cataluña, con lo que tendrán que ser trasladados a Madrid durante el juicio, cuyo desarrollo está previsto en sesiones de mañana y tarde.

La Fiscalía pide un total de 177 años de cárcel para los encausados por delitos de rebelión, sedición, malversación y desobediencia, delitos por los que también acusa Vox. La Abogacía del Estado, por su parte, reduce sustancialmente su petición de penas contra los dirigentes independentistas, pues descarta la rebelión en su escrito de acusación.

El juicio del «procés» llega en un momento especialmente tenso en las relaciones del Ejecutivo central con el gobierno de Quim Torra, con la defensa de este último de la vía eslovena para Cataluña, con el terrorismo callejero de los CDR en marcha y con la sombra del 155 planeando otra vez sobre esa comunidad autónoma ante la pasividad de los Mossos para detener los altercados violentos de los últimos días. A todo ello se suma la presión que pretenden ejercer sobre la justicia algunos de los procesados presos, que han iniciado una huelga de hambre que, según algunos medios, estarían esquivando a escondidas con barritas alimenticias.